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Antonio Albella: "El talento que salió de la movida es más del que conocemos"

Jota Vaquerizo| Madrid| 21 de Abril de 2017, 09:00

Antonio Albella es hoy un hombre apasionado por su trabajo que sigue amando el mundo del espectáculo.

Nos encontramos con Antonio Albella en Atocha poco antes de tomar el tren que le lleva a Almería, donde arranca la gira de 'Contaminatio', el musical de Naim Thomas, Raúl Gama y Jesús Torres que se estrenó en el Festival de Mérida y esperamos ver pronto en Madrid.

Volver al espejo solitario y distante que es Almería y subir a las tablas del clásico almeriense para interpretar a Megadoro tiene un significado especial para Albella. Con dieciocho años recién cumplidos y destinado en Almería a causa del entonces obligatorio servicio militar, se las arreglaba para escapar del cuartel y acudir al Teatro Cervantes a ver actuar a Amparo Rivelles.

Después comenzaron a llegar las apariciones en la televisión, cuando todos la veían, y su etapa en el grupo Locomía, con el que conoció la fama internacional y la consolidación de su carrera como actor.

Antonio Albella hoy es un hombre apasionado por su trabajo, que ama el mundo del espectáculo, que le gusta su vida y que disfruta cuando interpreta y traduce para el espectador cada palabra.

Recordamos iconos como los abanicos o las hombreras, pero lo cierto es que el grupo fue un verdadero fenómeno social, sobre todo en Latinoamérica, donde érais recibidos literalmente como dioses de lo ultramoderno...

Sí, así es, desde México a Argentina, en Latinoamérica el fenómeno fue aún más fuerte que en España, donde sin duda, también fue muy grande la recepción de nuestra estética. Pero en Hispanoamérica el fútbol y el mundo del espectáculo son algo que adoran y por lo que viven muy intensamente.

El concepto de "andrógino” es un  eufemismo que fue muy usado para definir al grupo musical Locomía, y todavía hoy la doble moral de la televisión es capaz de rendir homenaje a cierta cultura y/o estética al mismo tiempo que descalifica  otras manifestaciones de la  cultura homosexual menos comercial. ¿Qué queda del concepto de Locomia?

Sinceramente, no se si queda algo, queda el recuerdo y la sensación de haber aportado algo a abrir las mentes y dar normalidad a cuatro hombres vestidos de una forma espectacular para ejecutar el tipo de espectáculo que nosotros dábamos. Nada mas y nada menos.

Millones de personas admiraban y copiaban el estilo de vida que representábais. ¿Cómo se hace para sobrevivir a ese éxito?

Pues sobrellevándolo y trabajando en lo que, por lo menos en mi caso, es mi pasión: mi carrera de actor. Yo aquella época la tome como un papel más en mi carrera de actor, de hecho era un grupo muy teatral, los trajes eran teatrales y yo cada vez que me vestía para un show, era como si me vistiera para hacer una representación teatral.

En cierto sentido la mise en scene de Antonio Albella hoy no es tan diferente de aquella, de un tiempo a esta parte muestras una estética con elementos de cierta teatralidad, cabaret, e incluso burlesque, ¿dónde termina el actor y empieza el personaje?

[Risas] Hombre en mi vida normal, creo que visto como un hombre de mi tiempo, con cierto sentido de la estética, nada más. Me gusta ir bien vestido o al menos así me educaron. Todos los que nos dedicamos al mundo del espectáculo en cierto modo somos personajes, así que la linea que separa el personaje del actor, o el actor del personaje a veces es muy fina.

¿Qué es antes la imagen o su significado?

Siempre​ la imagen, es lo primero que ve alguien de tí, tu primero ves una imagen y despues le das un significado. Lo importante es que haya un significado sólido detrás de esa imagen.

Parece inevitable preguntar por ese bigote tan cuidado, casi fetiche, que se hace reconocible como marca personal en tus trabajos de publicidad.

Este bigote nace y toma forma a raíz de mi personaje en Diez Negritos de Agatha Christie, que giramos durante un año después de una temporada en cartel en Madrid. Y durante esos dos años el bigote fue creciendo y perfeccionándose. Hace falta mucho tiempo. Y después la verdad es que tengo que decir que el bigote no para de darme trabajo, le interesa mucho a algunos creativos de publicidad por las posibilidades de personajes y caracteres diferentes y también a algunos directores. Y la verdad es que me encuentro muy cómodo como parte de esta cultura de la barbería.

La industria del entretenimiento producida y destinada para el consumo de masas y su influencia pública mucho mayor que otro tipo de discursos, como el académico, que supuestamente gozan de mayor prestigio cultural pero no ejercen una función tan determinante en la socialización de determinadas prácticas y en la percepción que tenemos de las mismas. ¿Queda espacio hoy en dia para discursos subversivos?

Los discursos ahora los puede dar todo el mundo, en esta época de la social media, de la que hablaba antes, por lo tanto claro que queda espacio para los discursos subversivos, eso sí, pueden venir de cualquier lugar o persona, lo que hace más difícil identificar los mas interesantes.

David Bowie, Roxy Music, Iggy Pop, The Cure, The New York Dolls, Boy George, Locomía, Alaska, Tino Casal, Marilyn Manson... Formas parte de ese grupo  de personas que han encarnado en primera persona un momento de transformación. ¿Cuánto hay de mito y de realidad en la movida madrileña?

Hay mucho de realidad, lo que ocurrió, ocurrió de verdad, y el talento que salió de esos años es mucho, incluso más del que conocemos. Ahí esta la exposición sobre Tino Casal que se hizo en el Museo del Traje, donde el público ha podido descubrir el inmenso talento de ese artista visionario. Pues como él todos esos artistas que has nombrado, es una época mítica por lo que se sigue recordando y se seguirá nombrando, los 80 y principios de los 90 han sido la edad de oro de la modernidad del siglo XX, como la generación del 27 lo fue para la literatura española.

En unas semanas te embarcas como maestro de ceremonias y tu personaje de DJ en un crucero ochentero junto a medio centenar de personas y festival de música a bordo non stop.

Es una idea fantástica de Pullmantur, que cada año cuenta conmigo para este proyecto. Es un público maravilloso y cuando te quieren lo hacen para siempre. Ahora en la era de las redes sociales todo el publico de hace 20 años, me han localizado y me siguen cibernéticamente. ¡Y algunos también en el barco! También hay gente más joven que disfruta e incluso repiten cada año y traen preparada la ropa diferente para cada fiesta. Está todo muy trabajado. Y ya tengo listo mi traje de DJ para la última noche, pero para conocerlo tendrás que embarcarte y disfrutar de la fiesta.

Aunque no va a haceros falta porque ya fue un éxito la presentación en el Festival de Mérida, mucha, mucha fuerza a tí y a todo el equipo que iniciáis ahora la gira de 'Contaminato' y ¡buen viaje!

Emocionados como el primer día y felices de arrancar en Almería. Muchas gracias a vosotros.
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