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SOCIEDAD

La explotación sexual infantil aumenta en España

Érika Fernández | Madrid | 15 de Marzo de 2017, 12:00

2015 fue el último año en que se realizó un recuento, la dramática cifra en España fue 45.

2015 fue el último año en que se realizó un recuento de las víctimas de explotación sexual infantil, la cifra fue 45. Fueron 45 niñas obligadas a prostituirse, quienes además sufrieron violencia física y psicológica, en su mayoría de nacionalidad extranjera.
 
Los métodos son diferentes, y las nacionalidades varían pueden ser rumanas, nigerianas, latinoamericanas, y recientemente el gran “boom” son las asiáticas, dada la demanda de mujeres con rasgos infantiles. En todos los casos estudiados hay una coincidencia, son niñas procedentes de entornos familiares problemáticos y con pocos recursos, en su mayoría son analfabetas y pocas dominan el español. A muchos las venden sus propias familias, a cambio de dinero, promesas de trabajo falsas, e incluso a cambio de una caja de wiski, otras por el contrario son convencidas por “amigos” vía internet y redes sociales, o seducidas por ‘loverboys’, chicos guapos a los que se les paga con ropa de marca y coches de lujo de alquiler, esto último más propio de las mafias rusas de proxenetas.
 
El pasado sábado la Policía Nacional dio a conocer la desarticulación de una red que ofrecía en Internet la virginidad de una menor por 5.000 euros. Al parecer la tendencia en este “negocio” son las mujeres jóvenes, cuanto más jóvenes mejor, sin importar si son o no menores de edad, los proxenetas “resuelven” este pequeño problema dando a las niñas documentación falsa en la que aparecen como mayores de edad. Las estadísticas de la Unidad de Extranjería de la Fiscalía General del Estado, coinciden con esta abominable tendencia, pues aumenta en un 25% la explotación sexual infantil y disminuye la explotación sexual de mujeres.
 
De una encuesta realizada a 807 mujeres prostitutas se concluyó que el 48% de ellas habían comenzado a prostituirse al cumplir los 18 años.
 
Sumado al aumento que se ha evidenciado, otro problema es que España no cuenta con centros específicos para menores víctimas de explotación sexual, es por ello que las víctimas vuelven a recaer al no recibir el tratamiento adecuado para ellas, y por lo general arrastran consigo a más mujeres del centro en donde permanecieron, centros en los que no son reclusas, por ello la mayoría se escapa o son encontradas y sometidas a fuertes castigos por sus proxenetas. 
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