Opinión

El desconocido papel del anestesiólogo

Dr. Pinazo Osuna|Madrid |07 de Agosto de 2017, 17:00

El Anestesiólogo, al igual que cualquier otro especialista de la Medicina, tiene que completar sus estudios de 6 años.

¿Qué es la anestesia? Proviene del griego  “a aisthesis” (a- estesia) que significa privación total o parcial de la sensibilidad, en el caso que nos ocupa provocada por los anestesiólogos con una finalidad médica. El anestesiólogo (comúnmente llamado anestesista) es el encargado de realizar esta actividad médica, pero en la actualidad este papel es mucho más amplio, de hecho la especialidad se llama Anestesiología, Reanimación y Tratamiento del Dolor. Abarca fundamentalmente tres tipos de competencias:

La administración de cualquier tipo de anestesia, analgesia o sedación para todas las intervenciones quirúrgica, partos o procedimientos diagnósticos- terapéuticos que la requieran,  tanto en el área de quirófano como fuera de él.

La aplicación de  los cuidados postoperatorios adecuados una vez finalizada la intervención, hasta que los pacientes estén en condiciones de recibir el alta a la planta de hospitalización o a su domicilio, en caso de procedimientos de carácter ambulatorio.

El tratamiento o alivio tanto del dolor agudo generado tras una operación, como del dolor crónico producido en otro tipo de procesos médicos.

Una de las competencias (la más temida) del anestesiólogo es anestesiar y mantener ese estado al paciente durante una intervención quirúrgica y regular el funcionamiento de los órganos vitales, principalmente el ritmo cardíaco, la tensión arterial, la respiración y las funciones renal y cerebral. Esto lo consigue mediante la administración de medicación y los sofisticados sistemas médicos de monitorización, presentes hoy en todos los quirófanos. Además, es el encargado de tratar cualquier problema médico durante la intervención.

Se trata por tanto de una práctica médica muy segura y controlada en el momento actual, dados los avances habidos tanto en los fármacos anestésicos y sus formas de administración (siendo hoy más seguros, predecibles y de corta duración de acción), como en los métodos de monitorización y control de las constantes vitales y estado de los pacientes durante todo el procedimiento.

El desconocimiento del trabajo del anestesista y del control total que mantiene del paciente antes, durante y después de la operación, es a día de hoy, y a pesar de los grandes avances en esta especialidad, el que hace temer a muchos pacientes más el proceso de anestesia que la propia intervención en sí (miedo a no despertar, a sentir dolor y a no dormirse) cuando el control de este aspecto de la misma está totalmente controlado desde antes de la operación y el anestesiólogo preparado para cualquier contingencia.

El Anestesiólogo, al igual que cualquier otro especialista de la Medicina, tiene que completar sus estudios de 6 años, pasar el examen para acceder a sus estudios de Postgrado e iniciar así un periodo de formación y entrenamiento específico de su especialidad en un hospital con pacientes reales. Son por tanto, miedos infundados los que los pacientes tienen en la actualidad sobre la anestesia, ya que, al igual que en todas las especialidades, los últimos 50 años han supuesto una revolución en la especialidad con el descubrimiento de anestésicos más efectivos, seguros y con menos efectos secundarios y la gran revolución tecnología médica.

Al  margen de estas consideraciones somos los anestesiólogos los principales encargados de poner en valor nuestra actuación, fundamentalmente  dándonos a conocer previamente,  evitando así  el contacto circunstancial con el paciente en el quirófano.

Para ello es en las consultas de anestesia o preanestesia donde debemos abordar todos estos temores con los pacientes y recordarles los avances que ha habido en nuestra especialidad además de explicarles el porqué de la necesidad de la consulta antes de una operación:

Para realizar una valoración anestésica preoperatoria,  consistente no sólo en pruebas o análisis, sino también en comprobar su historia clínica, situación actual y exploración física.

Mejorar su estado de salud de cara a la operación, estableciendo las  actuaciones necesarias, con el objetivo de llegar en las mejores condiciones posibles y disminuyendo así los riesgos inherentes al procedimiento.
Con el objetivo de ofrecerle toda la información adecuada sobre la  anestesia  que se le va a realizar, disipando sus  dudas o temores.

No hay que olvidar que es el anestesiólogo el encargado de procurar su bienestar y velar por su salud antes, durante y después del procedimiento a realizar, convirtiéndose por lo tanto en un gran  aliado en todo momento.

El Dr. Ignacio Pinazo Osuna es anstesiólogo del Hospital Nuestra Señora del Rosario.

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