El Ayuntamiento de Madrid cambiará el modelo de gestión en los servicios funerarios pasando de una empresa mixta como la actual a otro de gestión directa, que se responsabilizará tanto de estos servicios y del cuidado de los cementerios, han anunciado este miércoles en rueda de prensa los delegado de Economía y Hacienda, Carlos Sánchez Mato, y de Salud, Seguridad y Emergencias, Javier Barbero.

El Consistorio remunicipalizará los servicios funerarios a partir del 15 de septiembre de 2016, cuando finaliza el contrato con Funespaña –el 51 por ciento de la actual empresa mixta están en manos municipales y el 49 por ciento corresponde a Funeraria– y se compromete a subrogar a los 530 trabajadores de la sociedad mixta.



La Empresa Municipal de Servicios Funerarios de Madrid  se constituyó como empresa mixta en 1966 por una duración de 50 años, que expiran el 15 de septiembre de 2016. En diciembre de 1992 el Ayuntamiento privatizó el 49 por ciento por 100 pesetas. Funespaña amplió posteriormente el capital a 1,2 millones de euros.

NO HABRÁ NUEVAS TASAS Y SE PODRÍAN BAJAR

 El consejo de administración de la empresa mixta ha aprobado este miércoles las tarifas hasta el 15 de septiembre de 2016, que contemplan una subida del 1,8 por ciento, planteada por la empresa gestora.

El delegado de Economía y Hacienda ha señalado que no contemplan la petición a futuro hecha por esta gestora privada de introducir nuevas tasas para renovar los cementerios.

«El Ayuntamiento no tiene necesidad de plantear nuevos ingresos en la actual coyuntura. Nuestro planteamiento es que la empresa mixta es rentable y puede serlo con las mismas tasas», ha declarado el edil, que incluso ha añadido que en algún momento «puede pensarse en una reducción».

Barbero, a su vez, ha avanzado que se llevará a cabo un estudio del estado actual de los cementerios, sobre todo tras las quejas recibidas en este sentido. Sánchez Mato, por su parte, ha añadido que se pretende que la nueva empresa incorpore una visión «más amplia» incluyendo, por empleo, los tanatorios.

Sánchez Mato ha puesto sobre la mesa la «espectacular» tasa interna de rentabilidad del inversor privado, que ha llegado a superar el 206 por ciento en el periodo comprendido entre los años 2003 y 2014.

El edil ha explicado que Funeraria percibía los ingresos por dos vías: por los dividendos por la propiedad del 49 por ciento de las acciones y por el 20 por ciento que devengan como canon de gestión.

De este modo han conseguido un beneficio de 63,8 millones de euros en veinte años frente a una inversión de 1,2 millones de euros, incluidos los 0,6 euros (cien pesetas) iniciales.

El delegado de Hacienda ha destacado la «legítima» rentabilidad conseguida por el privado pero también ha recordado que los tribunales sentenciaron que se dañó el interés público con la privatización parcial. Las consecuencias de la remunicipalización pasan por que los madrileños ahora tendrán una bolsa de más de 63 millones de euros para mejorar los servicios y «con las mismas tarifas».

La decisión se ha tomado siguiendo «criterios sociales, de eficiencia y de sostenibilidad financiera», han destacado ambos concejales, que no han perdido de vista la  consideración del servicio como uno básico de carácter esencial. La disolución se producirá de forma automática el 16 de septiembre del próximo año.

Barbero, por su parte, ha defendido un modelo de gestión pública alejado de intereses económicos y especulativos y que permita una despedida de los seres queridos respetando las singularidades y la diversidad cultural de la sociedad. Se trata de garantizar «un buen morir» a toda la población y de proteger la memoria colectiva de la ciudad de forma democrática.

También ha destacado la labor de los «fantásticos empleados públicos» y su «enorme capacidad de gestión», razón por la que seguirán confiando en ellos para retomar la empresa funeraria y «ponerla al servicio de los ciudadanos».

El artículo 24 de los Estatutos Sociales de la sociedad establece que «al extinguirse la empresa mixta por el transcurso del plazo de 50 años de duración fijado en los estatutos, revertirá todo su activo y pasivo al Ayuntamiento de Madrid, quedando éste como dueño absoluto, en pleno y exclusivo dominio de todos los bienes de la sociedad y careciendo los restantes accionistas del derecho a participar de la cuota de liquidación de aquella».

LA OPERACIÓN EN LA EMPRESA MIXTA

El periodo entre los años 1985 a 1992 se caracterizó por las grandes inversiones, casi 10.000 millones de pesetas, de las que destacan el Tanatorio y el Cementerio Sur, la recuperación del Pórtico de la Almudena y la construcción de un número muy elevado de unidades de enterramiento.

Estas inversiones se financiaron con endeudamiento, lo que supuso un importante incremento de los gastos financieros que, sumado a otros factores, llevó a la sociedad a dar pérdidas en los años 1991 y 1992, situando su patrimonio neto en un valor negativo de 106 millones de pesetas, ha explicado el Ayuntamiento.

A lo largo de 1992 el Consistorio estudió diversas formas para reequilibrar la situación financiera de la sociedad, adoptando la decisión de dar entrada al capital privado hasta el 49 por ciento de su capital social. La polémica surgió por la forma en la que se produjo la venta de ese porcentaje a Funespaña, que pagó 100 pesetas por las acciones.

Desde 1993 a 2014 se han presentado denuncias por irregularidades detectadas. Una sentencia del 3 de junio de 2008 establece que la venta de la Funeraria supuso «un daño a los intereses públicos».

Además, un informe de 2012 de la Intervención General del Ayuntamiento aseguraba que «no consta o no queda debidamente acreditado que la empresa mixta cumpliera los principios de publicidad, concurrencia, transparencia y objetividad en los contratos».

Según los datos anteriores se ha producido un incremento de la prestación de servicios funerarios básicos, siendo en el año 2014 un 2 por ciento superior a los realizados en el año 2010 y estimándose un incremento de un punto más para este año 2015.

El total de ingresos de explotación ha aumentado un 1,2 por ciento, siendo la cifra de negocios de 49,4 millones de euros frente a los 48,9 millones de euros del ejercicio 2013. En general, casi todos los conceptos que integran la cifra de negocios (servicios fúnebres, tanatosalas y prestaciones complementarias) han experimentado ligeros ascensos, mientras que los servicios de cementerios han descendido ligeramente.

Respecto al presupuesto de Funeraria para 2016, se prevé una cifra de negocio hasta el 16 de septiembre de 36,5 millones de euros y un beneficio de 1,2 millones.




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