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¿Qué porqué me gusta el cine australiano?  Bueno este es un ejemplo… Exactamente en el caso de Lo Que Hacemos en la Sombra, película neozelandesa dirigida por dos actores, también cómicos del grupo The Humourbeasts porque te dejarán con la sangre helada y algún moratón. Son Jemaine Clement y Taika Waititi de padre maorí nacido en Raukokore. 

Este último en concreto, conocido por filmes de extravagante carisma y tendencia a la comedia como Boy o la inclasificable por irreal Eagle vs Shark, y que además parece ser el designado para encargarse de la nueva entrega de Thor llamada Ragnarok.

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Aquí en Lo Que Hacemos en las Sombras se han reunido otra vez, para radiografiar (si es que se dejan) a un trío de distintas épocas, atraídos por esa parte agradable de la vida, pero que se verán sometidos a las obligaciones propias de su condición. Unidos por la sangre de antepasados aunque muy diferentes entre sí.

A la vez, ellos son propios creadores de sus personajes que tratan de convivir lo mejor posible acondicionados, cuando tienen que dedicar y dividirse las tareas esenciales del hogar, más bien mansión situada en la ciudad de Wellingon (Nueva Zelanda), lugar curiosamente donde se rodara parte de la trilogía El Señor de los Anillos. 

Todo llevará a situaciones que te harán sonrojar por dentro y fuera con su chispeante vis cómica, junto a otros actores habituados a lo televisivo como Jonny Brugh o monstruoso como Ben Fransham en el papel de abuelo arraigado a las arcaicas costumbres. Más la incorporación en sus últimas horas del actor de origen chileno Cori Gonzalez-Macuer como Nick, aprendiz de caballero con dotes especiales. En este divertido trabajo y asombrosamente disparatado, consiguió aplausos y carcajadas de crítica y público en 2014, y fue agraciada con premios a mejor película en el Festival de Toronto y del Público en Sitges, consagrándose como futura película de culto.

Un día (o mejor dicho, una noche) un equipo de la televisión se adentra en sus no vidas en forma de documental, para ofrecer una visión deformada de la realidad, al menos a sus propios ojos. Viago es un representante de la alta burguesía, acostumbrado a la amabilidad y la sutileza del clasicismo barroco, pero que deberá tener controlada la casa y las faenas diarias para que no se convierta en una pocilga o la convivencia se ´tiña` de tensiones. Por su parte, Vladislav guarda en su interior la parte más salvaje y algo sádica del grupo, mientras que Diacon se reserva el sex appeal (eso cree él) y la personalidad irreverente, como un James Dean entrando en la madurez.

Lo que está claro, es que los tres juntos consiguen que no pares de reír en todo la película, a pesar del olor nauseabundo, las fiestas privadas y limpieza posterior, invitaciones y peleas con otra especie de habitantes en la ciudad, o las clases avezadas y caprichosas del nuevo inquilino.

Sin embargo, este tipo de estudiantes, compartiendo piso y afinidades, se enfrentan al crepuscular estado de su condición y se burlan de aquellos que intentaron imitarles con menos gracia en el pasado. Con la improvisación al estilo Monty Python ofreciendo una entrevista a periodistas o la sorna de una fiesta incontrolada, en un baile surrealista y alocado con las víctimas de todo, los espectadores.

La verdad os indico con júbilo que, si tenéis ganas de pasar un rato tronchante… no sé que estáis esperando para visionar este filme What We Do in the Shadows, sobre todo en estos tiempos tan oscuros que vivimos.

Seguro que no te arrepentirás, pues ellos son un reflejo contemporáneo de las actitudes con una mirada a los viejos tiempos, una música divertida compuesta por Plan9 y el subidón de adrenalina para nuestras mandíbulas batientes, de risas. Genialidad australiana repleta de combinados y bocados de irrealidad, verdadera. Cheers!

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