-Publicidad-

La Comunidad de Madrid informa de que acogerá en los próximos meses a alrededor de 2.400 refugiados, según palabras del portavoz del Gobierno regional, Ángel Garrido. No obstante, indica que todavía existe indeterminación en la cifra definitiva, debido al fracaso en la búsqueda de un mecanismo de reparto de refugiados por parte de la Unión Europea.
 
La guerra civil siria ha obligado a millones de personas a huir de su país y buscar protección en Europa. En concreto, España tiene previsto acoger a un total de 35.000 refugiados. Para ello, todas las comunidades autónomas han ofrecido su ayuda y han fijado el número de sirios que podrán acoger, ideando todo tipo de ayudas y ofreciendo incluso sus propios hogares.

En Madrid existe desde hace décadas una Red Estatal de Acogida, formada por los Centros de Acogida de Refugiados (CAR) en Alcobendas y Vallecas y otros dispositivos de acogida dependientes del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, gestionado por entidades y ONG especializadas en Asilo, como son: CEAR, ACCEM y Cruz Roja. Además, Cristina Cifuentes ha inaugurado junto al consejero de Asuntos Sociales, Carlos Izquierdo, la Oficina de Atención al Refugiado.

-Publicidad-

De este modo, esta Red Estatal de Acogida ofrece: alojamiento temporal, información y asesoramiento legal, orientación para su incorporación al sistema educativo, sanitario y social, atención psicológica, atención social especializada de la lengua y de habilidades sociales básicas, desarrollo de cursos para aprendizaje de la lengua y de habilidades sociales básicas, orientación e intermediación para la formación profesional e inserción laboral y actividades ocupacionales y de ocio y tiempo libre.

El objetivo de la Comunidad de Madrid es ofrecer condiciones de vida favorables, al menos de entrada. De este modo, tras la acogida inicial en los Centros de Acogida de Refugiados y las ONG, los refugiados podrán vivir en viviendas de alquiler o integrarse en casas de acogida que habiliten las administraciones.

Toda esta información es la que transmite de manera oficial la comunidad de Madrid. Después, está aquello que dicen otras organizaciones o movimientos independientes  y que resulta totalmente contrario a lo anterior.

Es el caso de la plataforma ciudadana “Bienvenidos Refugiados”, donde Jesús Manzano, miembro del equipo, comenta que “se trata de una plataforma no organizada como entidad jurídica de ninguna forma, la cual nació para dar respuesta inmediata a una situación catastrófica”. “En el tema público no hay nada, es una cortina de humo. Los ayuntamientos reaccionaron colocando una página web y un correo, pero detrás de esa página web no hay nada, en ningún caso en ninguna ciudad de España”, añade.

HACIA LA INMERSIÓN SOCIAL

Una de las medidas que ha impulsado el Ayuntamiento de Madrid es la oferta de cursos gratuitos en español. De este modo, el Instituto Cervantes de Madrid los ofrecerá a través de Internet, siendo esto compatibles con clases presenciales.

Así se ha acordado durante la reunión del secretario de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, Marcial Marín, y el secretario general del Instituto Cervantes, Rafael Ponga.

El Instituto Cervantes se ha comprometido a ofrecer dos programas de enseñanza básica en español tanto para niños como para adultos refugiados de Oriente Medio. Estos se ofrecerán gratuitamente a las administraciones, organismos, asociaciones y ONG.

AYUDAS PARA COMER

Varias localidades de Madrid han creado campañas de ayuda para los refugiados en sus supermercados, gracias a iniciativas solidarias que consiguen cientos de kilos de donaciones al día.

Es el caso de Colmenar Viejo, donde la campaña ha recaudado 2.700 kilos de alimentos, además de mantas y material escolar. Todos los alimentos y los productos recogidos son entregados a la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio, encargada de que todo llegue a los campos de refugiados creados en Siria y en los alrededores.

EL GRAN PROBLEMA DEL PARO

Sin duda, uno de los problemas más graves a los que se enfrentarán los sirios que lleguen será el paro, el cual podría provocar una batalla regional o impulsar el crecimiento de la xenofobia, debido a que una parte de la población critica que podrían quitarles puestos de trabajo.

Según Jesús Manzano, “la gente cuando no es generosa busca motivos para no implicarse. Además, la sociedad genera mucha información positiva o negativa y ya la ciudadanía elige con cuál se queda. En cuanto al desempleo, la mayoría serían niños por lo que no ocuparían puestos de trabajo sino que generarían consumo, porque son demandantes de servicios y de alimentos”.

Como consecuencia, muchas personas que han conseguido entrar en Europa a través de España han pedido asilo en otros países con mejores condiciones económicas. Sin embargo, según el reglamento de Dublín, estos se verán obligados a volver al país a través del cual entraron. Así, alrededor de 5.000 refugiados volverán a España en 2016 y 2017, aunque no quieran.

 

-Publicidad-

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here