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A la hora de obtener un diagnóstico, muchas veces los especialistas prescriben pruebas de imagen. Entre las más comunes se encuentran la Tomografía Axial Computerizada (TAC) y la Resonancia Magnética Nuclear (RMN). 

Es un campo de la medicina que ha avanzado mucho, de forma que existe un subespecialización entre los radiólogos, es decir, que hay radiólogos especializados en la interpretación de estas pruebas en determinados órganos y que consideran ambas pruebas como complementarias para obtener una visualización completa del órgano a estudiar. 

Algunos de los puntos diferenciadores entre ambas técnicas son los siguientes:

– Principio físico: En el TAC se utilizan rayos X para obtener las imágenes. Ello supone que se deben justificar muy bien las peticiones de TAC y al realizarlas utilizar una dosis tan baja como sea razonablemente posible para alcanzar el diagnóstico, ya que cuanto menos se radie a una persona mejor. 

La RMN utiliza un imán muy potente (varios miles de veces el campo magnético terrestre) y además una antena que emite y recibe radiofrecuencia para generar las imágenes. No se ha demostrado que la Resonancia Magnética tenga efecto perjudicial para el organismo.

– Apariencia de los equipos: El TAC es como un “donut” (túnel muy corto) en el que se introduce la camilla en la que está tumbado el paciente. La exploración es muy rápida (pocos segundos) y no hace prácticamente nada de ruido. 

La  RMN es como un “cilindro” con un túnel más largo que el TAC, donde también se introduce la camilla con el paciente. La exploración es más larga (10 a 40 minutos normalmente) y hace ruido (que requiere el uso de tapones). Los equipos más modernos tienen una apertura amplia, túnel corto y hacen poco ruido para aumentar el confort de los pacientes. En la Resonancia hay veces hace falta colocar alguna antena en la parte del cuerpo que se vaya a estudiar, por ejemplo con forma de “manta” encima del abdomen para un estudio de hígado.

– Contraindicaciones: El TAC no tiene contraindicaciones para su realización (si se trata de un estudio sin contraste). En la RMN sí que hay situaciones en las que un paciente no puede realizarse el estudio debido al campo magnético tan potente que debe usarse (sobre todo por llevar material metálico en el cuerpo). La más clásica es ser portador de marcapasos. Por ello es muy importante llevar toda la documentación de los implantes en cualquier parte del cuerpo al a realizarse una Resonancia. La tecnología avanza rápidamente y ya se han empezado a implantar marcapasos compatibles con esta prueba

– Contraste: en el TAC se usa el contraste intravenoso basado en yodo, que puede causar una sensación de calor durante la inyección y sabor metálico en la boca. En la RMN se usa un contraste intravenoso basado en gadolinio (normalmente los pacientes no suelen sentir nada durante la inyección). En ambos casos se trata de contrastes muy seguros, aunque siempre se debe avisar previamente, sobre todo, si se ha tenido alergia o si se padece problemas de riñón.

-Utilidad: con el TAC se visualiza mejor el pulmón y los huesos. Con la RMN  se visualizan mejor las partes blandas, como discos intervertebrales, tendones, ligamentos y cerebro. Esto realmente no es así de fácil y muchas veces la información es complementaria. Por ejemplo,  en el caso del corazón el TAC visualiza muy bien las arterias coronarias y la Resonancia Magnética visualiza el latido del corazón y las posibles cicatrices por infartos previos. En el caso del cerebro, el TAC visualiza mejor el sangrado por traumatismo y la RMN visualiza mejor los tumores cerebrales.

En esta figura se aprecia un TAC cardiaco y una RMN cardiaca del mismo paciente, donde se demuestran diferencias en el contraste de diferentes tejidos y estructuras, y cómo ambas técnicas pueden complementarse entre sí.

Como conclusión,  no se debe pensar que una prueba es mejor que la otra, sino que cada prueba tiene su indicación según el motivo de petición, y para ello el radiólogo puede ser el especialista que ayude a decidir cuál realizar, asesorando tanto a pacientes como a médicos peticionarios.

El Dr. Eliseo Vañó Galván es Jefe de Servicio TAC y RMN en el Hospital Nuestra Señora del  Rosario.


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