Uno de los países del mundo con mayor extensión geográfica es Australia, casi tan grande como un continente, de ahí que su geografía, flora y fauna sea tan llamativas, variadas y exóticas. Abril es un buen mes para visitar el país oceánico, las lluvias son poco frecuentes y la temperatura varia dependiendo de la zona, pero por lo general en esta fecha del año la mínima suele ser de 15 y la máxima de 26, un tiempo agradable para pasear y conocer los mágicos lugares australiano ¿nos vamos?
 
Australia climatológicamente va a la inversa de Europa, en agosto es invierno y en diciembre es verano, dada su inmensidad territorial hace que dentro del mismo país las ciudades presenten climas muy distintos en una misma época del año, es por ello que el norte goza de un clima tropical casi todo el año, en donde solo existen dos estaciones, la de sequía y la de lluvia , las temperaturas oscilan entre los 22 grados de mínima y los 30 de máxima. En el centro existe un clima de desierto, calor por el día y frío por la noche. Mientras que en el sur se viven duros inviernos. Si vais a visitar Australia es importante tener esto en cuenta, se puede ir en cualquier época del año, pero lo más recomendable es ir de diciembre a febrero al sur si queréis disfrutar de un verano con temperaturas agradables, y entre junio y agosto lo mejor sería el norte o el centro ya que poseen climas templados.
 
Australia, considerado también un continente, tiene gran variedad de lugares que visitar, sus ciudades mezclan el estilo más lujoso y sofisticado del mundo cosmopolita y la belleza de la naturaleza, tan exótica y única que solo crece en este ‘pequeño’ rincón del planeta. Sydeney es uno de los destinos preferidos por los viajeros por su ubicación geográfica, su aspecto multi-étnica y su gran variedad de atractivos turísticos, entre los que destacan: las playas predilectas para surfistas, las grandes áreas dedicadas al entretenimiento en especial el barrio de Quay donde se ubica la Ópera de Sydney, que ya es un referente mundial del país y de la arquitectura, Alice Springs es una comunidad aborigen que vale la pena visitar por su riqueza cultural, el Parque Nacional Kakadu muestra la vida salvaje a través de pinturas aborígenes de hace más de 20.000 años, el monolito de Uluru es realmente sorprendente por la combinción de colores que va cambiando según el movimiento del sol.
 
Quizás lo único malo de viajar a Australia es la distancia, la duración del viaje en avión e de aproximadamente 24 horas, por ello los precios son tan elevados y se hace necesario realizar la reserva con bastante tiempo de antelación, lo único necesario para poder entrar al país es una ‘Electronic autorización de viaje’ (valida para una estancia no mayor a 3 meses). Otro aspecto diferente de Europa es la divisa, en Australia la moneda oficial es el dólar australiano, por lo que si se quiere pagar con efectivo será necesario hacer un cambio, aunque en todas partes aceptan tarjetas Visa y MasterCard, en relación al dinero, los hoteles no suelen ser muy caros y hay de varios precios, desde los más lujosos a los básicos por 50 euros, incluso si se quiere aumentar la aventura una buena opción son los albergues juveniles o una acampada.
 
La comida es muy variada y a buen precio, se puede comer bien por menos de 20 euros, el transporte puede ser autobús o un coche de alquiler. Por lo demás no hay nada más que planear, salvo coger una maleta con lo necesario y mucho protector solar.
 




Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here