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La calle de la Montera se encuentra en pleno corazón de Madrid, es conocida por ser la calle de prostitución pero tiene mucho más que ofrecer, tiene mucha historia madrileña que contar y su bares y restaurantes ofrecen buen ambiente y gastronomía.
 
El nombre de esta calle se debe a dos posibles historias, la primera, contada muy brevemente, es que al parecer al pasar el Rey la vereda se le cayó la Montera, mientras que otra versión reza que se debe el nombre a  una mujer de un hombre de Montero de Espinoza, a la cual llamaban ‘Montera’, famosa por su belleza que provocaba desórdenes públicos en sus paseos diarios por esta calle.
 
Actualmente es una de las calles más transitadas de Madrid y comunica la Puerta del Sol con la calle San Alberto. Es famosa por su antigüedad, su época de oro cuando concentraba las mayores tiendas de lujo de Madrid y la sociedad más selecta de la capital, y por ser escenario de la obra de Valle Inclán, ‘Luces de Bohemia’, concretamente en la ‘Taberna Pica Lagartos’. Por el contrario su mala fama, como la ‘calle de la prostitución’, surge en el siglo XX, fama que conserva hasta la actualidad.
 
Por las noches las almas más fiesteras de Madrid rondan esta famosa calle madrileña en busca de más fiestas ya que además de tiendas, bares y restaurantes, la calle de la Montera alberga discotecas y disco-pub. Las calles aledañas a ella también son sinónimo de fiesta y nocturnidad, símbolo y esencia de la movida madrileña.
 
Los famosos montaditos, de la franquicia ‘100 montaditos’, tienen un establecimiento con terraza en esta calle, es común que la gente haga largas colas a la espera de una mesa en la terraza para disfrutar de un tinto en una noche de verano.
 
Miles de turistas a diario la visitan y quedan prendados de su anchura y amplitud, durante la época decembrina se hace difícil transitarla y en verano dada su ubicación ofrece sobra a quien la camina.
 
A pesar de su certera y mala fama es una de las calles más pintorescas y míticas de Madrid que vale la pena recorrer con detenimiento y admiración.
 


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