Este jueves y viernes vamos a celebrar el Debate del Estado de la Región en la Asamblea de Madrid. El comienzo del periodo de sesiones es un buen momento para detenerse y, con altura de miras, reflexionar serena y profundamente sobre la situación de nuestra Comunidad.

Y para ello, en primer lugar, conviene saber la naturaleza de este Debate. El Debate del Estado de la Región es un instrumento parlamentario que está íntimamente conectado con el Debate de Investidura y su finalidad consiste en analizar -en esta ocasión, en el ecuador de la legislatura- si las razones y también los compromisos adquiridos en la investidura de Cristina Cifuentes se están cumpliendo o por el contrario merece una crítica para que reconduzca la situación y pueda así cumplir lo establecido. Por tanto exige un debate serio, adulto y que tenga carácter general, y excluye que se convierta en una relación continua de supuestos errores o carencias puntuales del gobierno, que siendo importantes, tienen su cauce de denuncia y corrección a través de otros instrumentos parlamentarios como las Proposiciones no de Ley y del ejercicio del control al gobierno.



No es mucho pedir. Debates de generalidad para elevarse sobre lo anecdótico y realizar una valoración o balance general sólo se celebran dos al año: el Debate sobre los Presupuestos Generales de la Comunidad de Madrid y el Debate del Estado de la Región. En el reciente Debate de Presupuestos la oposición no supo hacerlo. Esperemos que en esta ocasión por lo menos tenga la intención de intentarlo.

De lo único que podemos estar seguro es del planteamiento serio y responsable del Debate que va a realizar el Partido Popular. El Gobierno de Cristina Cifuentes se presenta habiendo cumplido o iniciado el Programa Electoral con el que concurrió a las elecciones en un 90%, y el Acuerdo de Investidura en un 95%, creciendo económicamente por tercer año consecutivo por encima de la media nacional, cumpliendo los objetivos de déficit y deuda, creando empleo hasta situar la tasa de paro cuatro puntos por debajo de la media nacional, con una tasa de empleo indefinido cinco puntos por encima de la media nacional, con los impuestos más bajos de las regiones de España, y con la promesa de bajarlos aún más en cuanto las circunstancias económicas lo permitan, con unos presupuestos corrientes que incrementan el gasto público en un 3,5% y que destinan 9 de cada 10 euros a gasto social, con la segunda mejor Sanidad de entre las 267 regiones que integran la Unión Europea y como la primera región de España en educación según el imparcial y prestigioso informe PISA.

El Debate del Estado de la Región debería girar en torno a todos estos asuntos e incluso señalar las mejoras que aún se pueden aplicar a la acción de gobierno, que, por definición, es perfectible. Por tanto, a tres días del Debate, la pregunta que nos debemos hacer es si se abordan los importantes asuntos que interesan a los madrileños o, por el contrario, elevaremos la anécdota a categoría para que el ruido impida no sólo realizar un buen diagnóstico de la situación, sino, lo que es peor, frustre un debate valioso y constructivo sobre las políticas que se deben aplicar para mejorar la vida de los madrileños.

Los precedentes no me permiten ser optimista. El jueves nos encontraremos con un gobierno que conecta como nunca con los madrileños y que orientado al futuro intenta solucionar sus problemas y, frente a él, a unos partidos que, instalados en el pasado e incapaces de hacer ninguna propuesta útil de presente o de futuro, hacen la oposición no a las políticas actuales del gobierno de la Comunidad de Madrid, sino a los gobiernos pretéritos del Partido Popular.

Me quedo con lo positivo, Cristina Cifuentes hará un balance detallado de estos dos años de gobierno para dar cuenta a los madrileños, una a una, de las medidas más importantes que se han adoptado y que tan buena aceptación han tenido cuando en la calle se las hemos dado a conocer, y sobre todo tendrá la oportunidad de anunciar nuevas medidas para garantizar el cumplimiento de su programa electoral y de investidura.

Álvaro Ballarín es diputado del Grupo Popular en la Asamblea de Madrid.




Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here