Foto: Ministerio de Educación
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¿Quién dijo que tenemos que esperar a las vacaciones de verano para viajar? Aprovecha cada fin de semana con estas escapadas a menos de 6 horas en coche de Madrid

ALTEA, Alicante

Una de las niñas bonitas de la Comunidad Valenciana que, además, ostenta el título de Capital Cultural de la región. Muchos se refieren a Altea, una bellísima bahía salpicada por aguas cristalinas, como la Santorini española. Muchos pensamos en rascacielos y resorts de todo-incluido apenas pronunciamos Alicante, pero lejos de esa imagen de la Benidorm de los 90, Altea se enmarca en el Parque Natural de la Sierra Helada y tiene al Norte el famoso peñón de Calpe. Es una versión más hippie y bohemia del clásico pueblo de costa valenciano. Obviamente el madrileño tira a la playa como la cabra al monte, pero su casco histórico, conocido como El Fornet y sus pequeñas callecitas repletas de flores, no te dejarán indiferente. Playas son bonitas todas, pero destacamos La Olla, Cala del Soio y la Solsida, ésta última nudista para los más atrevidos.

El precio medio de los hoteles en Booking ronda los 160€ y en Airbnb una propiedad entera para dos personas los 140€.

Agua Amarga, Almería

Agua Amarga es un precioso pueblo situado en pleno Cabo de Gata rodeado de graciosas colinas y próximo a otros puntos de interés como Carboneras o El Llano de Don Antonio. Agua Amarga es una de las localidades más turísticas, aunque cuenta con tan sólo 400 habitantes censados. Agua Amarga está limitada por la playa del mismo nombre y cuenta con dos calas con mucho encanto, la Cala del Medio y la Cala del Plomo. Es famosa por sus acantilados y por sus playas vírgenes. Recomendamos que al recorred las playas lleven agua y algo de comida puesto que hay en ciertos puntos en los que no es fácil encontrar chiringuitos.

En Airbnb hay casas enteras por 155€ de media por noche y la habitación de hotel por noche cuesta en torno a los 140€.

Cangas del Narcea, Asturias

Cuando el viajero se adentra en la encantadora Cangas del Narcea siente que está entrando en un bosque maravilloso que encierra un pueblo medieval muy bien conservado. Cangas del Narcea se encuentra en uno de las manchas forestales más prominentes del Bosque Atlántico, donde el oso pardo campa a sus anchas. Entre sus puntos de interés se encuentra el Monasterio de San Juan Bautista de Corias, construido en la Edad Media y cuidado en sus orígenes por los Benedictinos y después por los Dominicos, además de la Basílica de Santa María Magdalena. Dentro de Cangas se encuentra el bosque de robledal más grande de España y desde ahí parte la ruta hacia Muniellos, donde además de naturaleza en estado puro, podremos disfrutar del puente medieval de Regla de Perandones o Moal, municipio a pies del bosque que lleva el mismo nombre y que cruza rutas distintas que harán agua la boca del caminante.

El precio medio de una propiedad entera en Airbnb es de aproximadamente 95€ y la habitación de hotel los 80€.

Aínsa, Huesca

Es una ciudad histórica que a lo largo de los siglos ha ido acumulando en su territorio imponentes piezas arquitectónicas, además de misteriosas leyendas, en un entorno natural privilegiado en pleno Pirineo Aragonés. Aínsa se erige a casi 600 metros sobre el entorno que la rodea, entre los ríos Cinca y Ara. Para los amantes de la historia, su casco histórico es una parada obligatoria dentro de lo que es la Península; una iglesia románica, la de Santa María, una colegiata, una ciudadela y el Castillo de Aínsa han conseguido que sea nombrado conjunto Histórico-Artístico. Uno de los Parques Nacionales entre los que se sitúa es el de Ordena y Monte Perdido, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y que cuenta con glaciares, montañas, bosques y cascadas, un espectáculo de la naturaleza que merece mucha atención.

El precio medio de una propiedad entera en Airbnb ronda los 100€ de media y la habitación de hotel 120€.

La “villa de las tres mentiras” pues no es ni santa, ni llana ni tiene mar, es uno de los principales focos turísticos de la comunidad cántabra. Declarada conjunto histórico-artístico en 1889 cuenta con las Cuevas de Altamira, la “Capilla Sixtina” del arte rupestre y la Colegiata de Santa Juliana, una iglesia románica, como principales atracciones, aunque prácticamente todo el pueblo es casco histórico. Sus estrechas callecitas adoquinadas y sus edificios de piedra, datados entre los siglos XIV-XVIII, esconden pequeñas tiendas que ofrecen al visitante sus deliciosos productos típicos, como los sobaos o las anchoas o el queso picón. Cuenta con muchos museos que entretienen a cualquiera, siendo uno de los más destacados el Museo de la Inquisición.

El precio medio de una propiedad entera en Airbnb es de aproximadamente 115€ y la habitación de hotel 120€.