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Muchos socialistas madrileños están que echan las muelas. Piensan que Pedro Sánchez los está ninguneando. Incluso, traicionando.

Algunos piensan, incluso, que ya no son más que monedas de cambio en la negociación que llevan en secreto el Presidente del Gobierno de España y la alcaldesa de Madrid desde el pasado verano cuando Sánchez le pidió a Carmena que repitiese como alcaldesa y que el PSOE de Madrid la apoyaría.

De aquellos extraños polvos llegan estos lodos en los que ahora están metidos los socialistas madrileños hasta las rodillas.

El camino ha sido evidente.

La negociación llevaba consigo el alejamiento de Carmena de los extremistas de Podemos y la rebelión del grupito de Rita Maestre fue el primer paso.

Las declaraciones de la alcaldesa negando, como San Pedro, a Pablo Iglesias y a ese esperpento de ex militar que anda llorando vergonzosamente por un puestecito, fue el segundo.

El tercero fue el apoyo de Moncloa a los Presupuestos 2019 de Carmena pasando por encima del PSOE de Madrid de un Juan Manuel Franco que no entiende nada y que ya manda menos que el cabo de los municipales de Villar del Río.

Y cuarto, el nacimiento de esa Plataforma Narcisista de Manuela a la que llaman “Más Madrid”…  

A partir de ahora, los socialistas madrileños verán cosas que les harán saltar los higadillos.

¿Qué queda de aquel PSOE de Madrid que siempre fue un lobo para el PSOE nacional?

No queda nada. Solo dos dirigentes sentados en la Asamblea de Madrid mirando el espectáculo como las vacas miran pasar al tren…

Algunos afiliados socialistas, me cuentan, que Sánchez se la está clavando doblada.