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Aunque sólo sea el principio del final, cada vez estamos más cerca de resolver las incógnitas que se plantean alrededor de quién gobernará tanto el Ayuntamiento de Madrid como la Comunidad de Madrid los próximos cuatro años. Este lunes 3 de junio, la ejecutiva de Ciudadanos, ha aprobado por unanimidad no sentarse a negociar con VOX para formar cualquier ejecutivo autonómico o municipal según ha comunicado su secretario general José Manuel Villegas.

Esto supone, siempre partiendo de la base teórica, la imposibilidad de facto de un gobierno “de las derechas” tanto en el Ayuntamiento de la capital como en la región. Y es que no debemos olvidar que tanto Rocío Monasterio como Ortega Smith han afirmado, desde que conocieron sus resultados en las elecciones del pasado 26 de mayo, que sólo apoyarían a un candidato previa negociación con ellos. O, lo que es lo mismo, sentarse con PP y Ciudadanos para decidir ambos gobiernos en una “mesa a tres”.

Aunque desde Cs también han aseverado que se dará preferencia al PP a la hora de llegar a acuerdos, esto dejaría una pequeña rendija de luz a la opción de pactos con el PSOE. De esta manera, Gabilondo aún albergaría alguna esperanza de gobernar la Comunidad e incluso Carmena todavía podría soñar con seguir cuatro años más al frente de la ciudad más poblada de España, si bien a día de hoy siguen siendo posibilidades muy remotas teniendo en cuenta que Ciudadanos anunció igualmente que tampoco negociará ningún pacto en el que esté Podemos. Y, lo que es más importante, en ningún caso se entendería entre sus votantes que la ahora alcaldesa en funciones continuara cuatro años más en el Palacio de Cibeles cuando Villacís y sus concejales tienen en sus manos evitarlo.

Tiene pinta de que si el PP quiere convencer a Cs de la conveniencia de aceptar conversaciones con VOX sólo podrá ser mediante la oferta a la formación naranja de la alcaldía de Madrid o el gobierno regional, ya que en ninguna otra localidad importante estos han obtenido resultados como para que les puedan servir a los populares de contrapartida a la hora de ofrecer apoyos. Así, Ciudadanos fue la lista más votada en 4 municipios de la Comunidad de Madrid, concretamente en La Acebeda, El Molar, Paracuellos del Jarama y Villarejo de Salvanés. Sólo en el primero podrán gobernar sin pactos con otros partidos, y en el caso de Paracuellos, con 6 concejales, están lejos de los once que requiere la mayoría absoluta, y ni siquiera pactando sólo con PSOE o PP podría formar gobierno. En Villarejo y en El Molar, Cs y PP sí sumarían con sus concejales. En cualquier caso, muy poco para equilibrar la balanza.

El dilema de Ciudadanos, y que seguramente se extenderá a VOX y Partido Popular, es cómo encajar en la misma ecuación las rencillas entre los tres partidos, de modo que parezca que nadie ha traspasado las líneas rojas que se han autoimpuesto. Actualmente nadie duda que, en ambos casos, sea el trayecto más largo o más corto, el punto de llegada es algo parecido a lo que hay hoy en día en Andalucía. Sin embargo, es obvio que las posiciones están mucho más enconadas y la flexibilidad brilla por su ausencia para desgracia del PP.

Volviendo al comienzo, estamos hablando por lo tanto del principio del final. Un primer paso, es verdad, pero que ya traza un itinerario en el cual ahora mismo hay dos líneas paralelas, una verde y una naranja, muy distanciadas la una de la otra. Sin embargo, hay muy pocas dudas de que en el futuro ambas, antes o después, acabarán convergiendo en un mismo punto, en el que también estará la tercera línea en discordia, la azul. Porque ninguno de esos colores tiene intención, salvo sorpresa, de mezclarse con el rojo.