<b>Tiempo de lectura</b> 2 minutos


Quizás resulte paradójico que esta semana comience el titular de mi columna con lo que podría parecer un análisis morfológico por aquello de “femenino singular”, pero no se trata de ninguna definición que se adentre en el campo lingüístico, sino que “La Cuillère d’Or” que vamos a conocer hoy, es un evento gastronómico cien por cien femenino que busca la singularidad y la excelencia de grandes chefs españolas en un concurso que abre sus puertas por primera vez en España después de una década de reconocimiento y prestigio en Francia.

He tenido el gusto de ser invitado al Instituto Francés de Madrid para asistir a la presentación de este concurso que busca desde su origen, otorgar todo el protagonismo a la figura de la Chef femenina y no quería perder la oportunidad de conocer algo más en profundidad esta iniciativa cuyo objetivo principal es “honrar a las mujeres, promocionar e impulsar sus talentos, su creatividad, su motivación, su saber hacer y su sensibilidad propia” tal como afirma su fundadora y presidenta, también presidenta de Toques Françaises, Marie Sauce Bourreau.

La organización tomó la decisión, hace dos años, de internacionalizar el concurso a Estados Unidos, Perú y China, y este año por fin llega a nuestro país a través del Comité Organizador Español que lidera Juan Ángel Martín Macías. La prestigiosa Escuela de Hostelería Le Cordon Bleu de Madrid ubicada en la Universidad Francisco de Vitoria acogerá el evento que tendrá lugar el próximo 21 de octubre y en el que un jurado, integrado por treinta y seis profesionales del sector, será el encargado de decidir los mejores platos en las categorías de cocina y pastelería, y en las modalidades profesional y amateur. He de reconocer que aunque el jurado no lo tendrá nada fácil, esta es una de esas ocasiones en las que sin duda merecerá la pena disfrutar de la pasión y del arte de cada participante, transformados en una dulce creación que contribuirá a elevar aún más el prestigio de este concurso, de la gastronomía española y, por ende, el de la gastronomía a nivel internacional.

Decía la chef Pepa Muñoz durante la presentación que “la cocina no tiene género; lo mismo es un melocotón que una pera” y estoy completamente de acuerdo con su reflexión, la cocina como todo en la vida, no es una cuestión de géneros sino de personas y en este caso concreto, yo añadiría que es cuestión de la sensibilidad de las personas. 

Alabo todas aquellas iniciativas que tienden puentes al equilibrio y La Cuièllere d’Or busca a través de este concurso dar notoriedad a la mujer en un sector que domina a la perfección pero en el que no están reconocidas como merecen. Además, España, uno de los países líderes en el mundo en el sector de la Gastronomía resulta, sin duda, una gran anfitriona que por un lado dará visibilidad en nuestro territorio a la repostería autóctona y, por otro lado, lo hará hacia el exterior mediante la apuesta que nos regala nuestra vecina Francia.

Dice una cita anónima que “el ingrediente secreto de todo postre es una cucharada de amor” y La Cuiéllere d’Or quiere premiar, sin duda, ese amor con reconocimiento público al buen hacer de nuestras mejores chefs españolas.  


Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Acepto la política de privacidad *