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Lolita Flores es en La fuerza del cariño, en el Teatro Infanta Isabel de Madrid hasta el 17 de noviembre, una madre empujada a la hiperprotección por la fuerza del amor que siente hacia su hija con una interpretación que ha hecho a su directora, Magüi Mira, rebautizarla como «la atleta emocional».

La fuerza del cariño, que se estrenó en Avilés (Asturias) el pasado 9 de agosto, es la versión teatral, que firma Dan Gordon, de la película del mismo título de James L. Brooks que protagonizaron en 1983 Shirley MacLaine y Jack Nicholson en los papeles que hacen ahora Lolita y el argentino Luis Mottola.

Se trata de un drama con toques de comedia adaptado al castellano por Emilio Hernández protagonizado por una viuda, su hija (Marta Guerras), una joven que se independiza junto a su pareja (Antonio Hortelano), y su vecino, un astronauta cínico y mujeriego.

Las vidas de los cuatro transcurren a toda velocidad y las celebran con humor, hasta que el abismo acecha, y la tragedia aparece en su cotidianeidad.

La pieza es, según explica Magüi Mira, «un pedazo de vida» que trata de «las pequeñas cosas de la existencia» que pasan casi «inadvertidamente».

Lolita Flores (Madrid, 1958) hizo en el teatro en 2017, a las órdenes de Tamzin Townsend, Prefiero que seamos amigos, una comedia romántica en la que también compartía escena con Mottola (1968).

«La atleta emocional», como la llama Mira y nombre con el que titulará la biografía que va a escribir sobre ella, según anunciaron en Avilés, ha sido también protagonista en teatro de La plaza del diamante, de Mercé Rodoreda, y de la comedia Sofocos