Madrid 360
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Revertir Madrid Central. Lo que fue una de las puntas de lanza de la campaña de Martínez-Almeida para hacerse con la alcaldía de Madrid está a punto (entre comillas) de hacerse realidad. El pasado 30 de septiembre se presentó Madrid 360, el plan anticominación que el nuevo ejecutivo del consistorio madrileño pondrá en práctica como alternativa al proyecto de Carmena. Su objetivo final es rebajar las emisiones de óxidos de nitrógeno un 20% en 2023.

Su implantación será gradual y no comenzará hasta el primer semestre de 2020, pero ya podemos empezar a analizar el impacto que tendrá en nuestras vidas. Además de lo que cambia con respecto a la anterior normativa. Antes de ir punto por punto, no está de más recordar que Martínez-Almeida cesó Madrid Central a las pocas horas de tomar posesión, pero su decisión fue revocada a los pocos días por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 24 de Madrid. El motivo, dar prioridad a la “protección de la salud y el medio Ambiente”.

Es importante destacar esto porque, aunque lo quieran vender como algo completamente distinto, Madrid 360 tiene muchas cosas en común con su antecesora. No en vano, la Unión Europea está siendo muy exigente con las normativas anticontaminación en las grandes ciudades europeas y Madrid no iba a ser una excepción. Por lo tanto, y a la espera de conocer más detalles concretos, lo que nos encontraremos será un ‘Madrid Central light’.

Seguirá siendo obligatorio que aquellos vehículos que así lo exija la ley lleven las etiquetas a la vista. Y las restricciones a la zona de bajas emisiones (la famosa “almendra” de Madrid Central) se mantendrán, aunque aquí sí que habrá modificaciones. Hasta ahora, los vehículos con etiqueta C o B sólo podían acceder a la zona ‘acotada’ para estacionar en un parking público, garaje privado o reserva de estacionamiento no dotacional. Pues bien, con Madrid 360, los vehículos C de alta ocupación (dos o más ocupantes) también podrán circular. No podrán, eso sí, aparcar en zona SER.

Uno de los colectivos que más protestó contra las medidas de Carmena fue el de los comerciantes de la zona. Madrid Central sólo permitía el acceso de aquellos quienes contaran con un vehículo 0 o ECO. La única excepción era la posibilidad de permisión de paso a quienes vivieran fuera de Madrid, en horario nocturno, entre las 00:00 y las 6:30. Con Madrid 360 se ha decidido equiparar todas estas personas con los residentes.

Un cambio similar afectará también a las motos. Las diez de la noche era el límite para circular por el área de restricción de tráfico para este tipo de vehículos con etiquetas B o C. El nuevo gobierno considera sin embargo que se trata de un “un medio de transporte más sostenible” y que por lo tanto se debe potenciar. ¿Cómo? Aumentando la hora de salida de las diez a las doce de la noche y duplicando las plazas de aparcamiento.

Sí hay algunas diferencias más significativas (y simbólicas) de Madrid 360 con respecto a Madrid Central. Una de ellas es la adición de dos líneas de autobuses gratuitas como alternativa a los ciudadanos para las zonas de restricción. Éstas, que se llamarán ‘Líneas Cero’, cubrirán los itinerarios que van de San Bernardo a Puerta de Toledo de Moncloa a Avenida de Felipe II. Sin dejar de hablar de  la EMT, Martínez-Almeida ha señalado asimismo que se renovará el 100% de la flota de autobuses de la compañía pública. El objetivo es pasar de manera gradual de los 68 vehículos eléctricos que hay en la actualidad hasta los 668 en 2027.

Lo que no cambia es la ‘guerra’ a los coches más antiguos y contaminantes. Desde 2022 los vehículos sin distintivo de no residentes no podrán circular dentro de la M-30, en 2023 la exclusión alcanzará las vías de circunvalación y en 2024 ni siquiera podrán acceder al término municipal de Madrid. En 2025 todas estas medidas se aplicarán también a los no residentes. 15.000 nuevas plazas de aparcamientos (10.000 de ellas disuasorias) y una inversión de 25 millones de euros anuales para que los conductores cambien sus vehículos por otros con etiquetas Cero, ECO o C, son las principales soluciones para paliar los efectos que esta medida generará.

Las inversiones no se quedarán ahí. Madrid 360 contempla partidas para la renovación de los taxis y de los autobuses de servicios discrecionales, para la ampliación de BiciMAD para incentivar el uso del carsharing eléctrico y para eliminar todas las calderas de carbón que funcionan en Madrid. También cambiará por completo el plan para la A-5, soterrando los ocho carriles. Y se peatonalizará la Puerta del Sol.

Ya sea con Madrid Central o con Madrid 360, la realidad es que hay que ajustarse a las medidas contra la polución que se están tomando en toda Europa. Por ese motivo, y pese a las quejas de políticos y asociaciones que impulsaron Madrid Central, no cambiarán mucho las cosas con respecto a su idea original. Y aquellos que decían que las restricciones eran un disparate y que atentaba contra las libertades, ahora que están en puestos de mando han cambiado de opinión. Porque no queda otra que tomar conciencia de que el modelo de ciudad que teníamos hasta ahora era insostenible. Así que da igual que se llame Central o 360, lo que es necesario es otro Madrid.


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