Tiempo de lectura: 2 minutos


Los profesionales del Hospital La Paz han expresado su «profunda preocupación» por la petición del PSOE -con los votos de Unidas Podemos, Más Madrid y Vox- de analizar en la Asamblea el proyecto de reforma integral del hospital antes iniciar las obras, ya que podría suponer un parón.

En declaraciones a EFE, el doctor Antonio Buño, miembro de la Junta Técnico Asistencial del hospital, ha explicado la «enorme inquietud» de los profesionales por «el posible parón al proyecto» que puede suponer esta comisión parlamentaria, después de «varios años de trabajo con la participación de 700 profesionales que han hecho aportaciones» sobre las necesidades del hospital.

Para todos «nosotros está muy clara la necesidad de disponer de unas nuevas instalaciones», ya que en las antiguas limitan la actividad, «hay cosas que no podemos hacer, equipamiento de alta tecnología que no se puede instalar porque las infraestructura tienen 55 años, los cables, las tuberías, etc», ha añadido Buño.

Por ello, los 14 miembros de la Junta han enviado un escrito a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; al consejero de Sanidad Enrique Ruiz Escudero; y a los grupos de la Asamblea, manifestando su «sorpresa» por que «tras casi tres años de intenso esfuerzo, trabajo y dedicación de un amplio grupo de participantes, se ponga en duda la viabilidad de acometer la reforma en su actual ubicación».

Desde el comienzo «se nos informó de la viabilidad real de llevar a cabo el proyecto en la ubicación actual, como así lo evidencian las conclusiones obtenidas del Plan Estratégico del nuevo Hospital», según el escrito.

Se valoró su «ubicación estratégica al encontrarse situado en la puerta de entrada del Paseo de la Castellana, eje que vertebra la capital de norte a sur y donde se ubican instituciones y entidades destacadas y relevantes» tanto de Madrid como desde la perspectiva nacional (empresas, edificios gubernamentales, etc).

A juicio del doctor Buño, jefe de Servicio de Análisis Clínicos, las instalaciones están obsoletas y hay una «flagrante necesidad» de una reforma integral. «Habiendo llegado hasta aquí, manifestamos nuestro temor a tener que volver casi a partir de cero, volver a replantear» las aportaciones de los 12-15 grupos de trabajo.

«Somos plenamente conscientes de que es ambicioso y difícil, demoler, construir y seguir trabajando. No será fácil pero a pesar de ello los trabajadores no vemos una alternativa», agrega el doctor.

También defiende «las múltiples ventajas» de la ubicación de la parcela, cercana al Ramón y Cajal con quien La Paz mantiene «alianzas estratégicas», a la Facultad de Medicina de la UAM, al Instituto Carlos III, el CNIO, entre otros, continúa Buño.

«En menos de un kilómetro cuadrado hay un núcleo de ciencia y salud, en una cercanía física que facilita hacer cosas, no quisiéramos renunciar a esta ventaja», explica.

Respecto a la crítica de la Asociación de Defensa de la Sanidad Pública de que el nuevo hospital tendría 118 camas menos, este miembro de la Junta considera que «la filosofía es que el hospital no nazca para necesidad de hoy sino que tenga flexibilidad para poder crecer».