¡No son vacaciones, es una pandemia!

Desde que entrara en vigor el miércoles el cierre de colegios, institutos y universidades madrileñas como medida para contener la propagación del coronavirus en la región, una de las imágenes más habituales ha sido ver a jóvenes sentados en las terrazas aprovechando las temperaturas cuasi veraniegas, saliendo a los parques o incluso de bares y discotecas.

El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha tenido que tomar estas drásticas decisiones con el único fin de evitar la extensión descontrolada del coronavirus y garantizar así la salud de todos los madrileños. A ello se ha unido la declaración del estado de alarma por parte del Gobierno central y el cierre de todos los establecimientos comerciales o recreativos que no sean supermercados, tiendas de comestibles o farmacias.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado el brote de coronavirus como una “pandemia”, es decir, una nueva enfermedad que se propaga por todo el mundo a un ritmo exponencial y frente a la cual no existe vacuna o tratamiento todavía. En consecuencia, el coronavirus no es una broma, no son unas vacaciones, ni mucho menos es una excusa para salir al aire libre o reunirse con los amigos.

Si eres joven, seguro que estás pensando que esta enfermedad no es más que una especie de gripe un poco más virulenta de lo normal, que en cualquier caso no eres población de riesgo y que, incluso en el peor de los escenarios, si resultaras infectado, estarías unos días convaleciente en casa con fiebre hasta recobrar la salud.

No obstante, llegado este punto, debes hacer un ejercicio de responsabilidad y civismo y comenzar a pensar en tus conciudadanos, sobre todo en aquellos más vulnerables. Hay que tener en cuenta que, aunque no llegues a tener síntomas, puedes ser portador y contagiar a personas mayores con patologías previas, un segmento de población en el que la tasa de mortalidad por coronavirus alcanza cifras considerablemente elevadas. También a personas con enfermedades cardiorrespiratorias que correrían el riesgo de caer en un estado crítico.

Reflexiona que cuanto mayor sea el número de infectados, mayor será el número de pacientes en estado grave hospitalizados y, considerando que el número de camas en UCI es limitado, el sistema de salud estaría abocado al colapso. Máxime si el personal sanitario, que está realizando un excepcional trabajo, acabara agotado o fuera víctima también de este virus.

Por todo lo anterior, si recientemente han cerrado tu centro de estudios o desde tu empresa han implantado la modalidad de teletrabajo, sigue todas las recomendaciones de las autoridades sanitarias: evita quedar con tu grupo de amigos, no vayas a bares, discotecas o locales de ocio, no hagas viajes de forma innecesaria, permanece en casa el máximo tiempo posible, no utilices el transporte público en hora punta y, sobre todo, trata de concienciar a quien tengas alrededor.

Cumple todas estas medidas de prevención no sólo pensando en ti, sino también en las personas más cercanas. Hazlo por tus abuelos, por tus vecinos mayores, por tu familiar con problemas respiratorios o por tu amiga sanitaria que está luchando incansablemente para salvar todas las vidas posibles y evitar que la infección se extienda. Sé responsable. ¡No contribuyas a propagar el coronavirus!

Elena Brasero
Elena Brasero, diputada de Ciudadanos y portavoz de Juventud en la Asamblea de Madrid.

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