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Los 26 mercadillos de Madrid que había antes de la crisis del coronavirus podrán abrir el próximo lunes 25 de mayo. No obstante, el Rastro todavía permanecerá cerrado mientras el resto de mercados tendrán que recibir la autorización de las juntas de cada distritito donde opera.

El Ayuntamiento así lo anunció el pasado miércoles en un comunicado en el que asegura que tendrán en cuenta todas las condiciones de higiene y seguridad para seguir de manera precisa las indicaciones establecidas por las áreas implicadas que ya se ha enviado a las juntas de distrito.

El Rastro, que incluso siguió funcionando durante la Guerra Civil, no está incluido entre estos mercadillos al ser competencia de la junta del distrito de Centro. Los tenderos no están pagando las tasas correspondientes desde que se estableció el estado de alarma, pero aún no hay una fecha pensada para su reapertura. Entre otras cosas, existe la dificultad de controlar el aforo y decidir que puestos abren y cuales no.

Además del decreto de la delegada levantando la suspensión, cada concejal de distrito dictará una resolución determinando las condiciones particulares y el funcionamiento de cada uno de estos mercadillos a fin de cumplir las medidas de seguridad e higiene.

Desde el pasado 16 mayo cuando el Gobierno central anunció que la Comunidad de Madrid pasaba a la fase 0 con mejoras, el Ayuntamiento de la capital, gracias al trabajo conjunto del Área Delegada de Coordinación Territorial, Transparencia y Participación Ciudadana y del Área de Economía, Innovación y Empleo, enviaron a los distritos instrucciones estableciendo cuales son las condiciones que los mercadillos tienen que cumplir para su reapertura.

El decreto del 20 de mayo lleva aparejada el cumplimiento de las medidas de higiene y seguridad, así como que solo podrán instalarse el 25% de los puestos, teniendo preferencia los puestos de alimentos y primera necesidad. Además, el aforo permitido no superará un tercio respecto al habitual.

“Estas medidas implican, por un lado, nuestra firme apuesta por el comercio de venta ambulante que es parte medular de la actividad económica de la ciudad y por otro, la voluntad de que su reapertura se haga con las máximas garantías de seguridad y de salud para los madrileños, explica Silvia Saavedra, titular del Área Delegada de Coordinación Territorial, Transparencia y Participación Ciudadana.

Además, se va a señalar la salida y entrada, así como las distancias de seguridad como medidas imprescindibles. También la limpieza perfecta de los puestos, la distancia entre estos de 2 metros de manera lateral y 6 de manera enfrentados y que el vendedor manifiesta de forma explícita la preferencia de pago con tarjeta.