Tiempo de lectura: < 1 minuto


Tras las preocupantes e indignantes imágenes del Pantano de San Juan hace dos fines de semana, con el lugar abarrotado de coches y bañistas, la Guardia Civil reforzó este sábado y domingo la seguridad en el acceso evitando que se repitieran las aglomeraciones.

Fuente del Ayuntamiento de San Martín de Valdeiglesias confirmaron a Efe que tanto el sábado como el domingo los controles funcionaron “bastante bien” y se ha «logrado controlar los accesos y concienciar del baño”.

En la orden aprobada por la Comunidad de Madrid para regular la denominada ‘nueva normalidad‘ tras el fin del estado de alarma, queda prohibido el baño en aguas interiores como pantanos, ríos o pozas.

En este sentido, han explicado que estos dos días ha habido “muchísimo control y dotaciones” que han sido las encargadas de evitar que se repita la situación de “caos” del fin de semana anterior y evitar que los visitantes se bañen.

Aun así, según añaden fuentes del Consistorio, algunos saben “cómo ingeniárselas para nadar”, pero, sin duda, han señalado que estos dos días han ido “muchísimo mejor”.

El Ayuntamiento de San Martín de Valdeiglesias cerró este sábado todos los accesos al Pantano de San Juan con cadenas y candados para asegurar que se cumple la prohibición de bañarse en aguas interiores.

La alcaldesa de San Martín de Valdeiglesias, Mercedes Zarzalejo, anunció elpasado viernes el corte de los accesos de todos los vehículos y apuntó que tampoco estará permitido acampar en ninguna de las playas, ya que asegura que la desinfección de la arena es muy complicada.

De esta forma, al estar prohibido el baño, la alcaldesa detalló que sólo podrán acceder al pantano aquellas personas que hayan reservado alguna actividad acuática o que vayan a navegar, además de quien tenga reserva para alguno de los restaurantes de la zona.

La alcaldesa explicó que decidió el cierre de todos los accesos “por seguridad y por prevenir el riesgo de incendios”, ya que el fin de semana pasado “fue un caos absoluto” por la aglomeración de visitantes y coches que cortaban el paso de las carreteras que acceden al pantano e impedían la evacuación en caso de emergencia.