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La Comunidad de Madrid pondrá en marcha un gran sistema de vigilancia de la Covid-19 en aguas residuales, con 290 puntos de muestreo en redes de alcantarillado y estaciones depuradoras.

La iniciativa, similar a otras que se han hecho en España, será la de mayor envergadura tanto por el número de puntos de muestreo y frecuencia, como por la población a la que se presta servicio y que, en este caso, supera los 6,5 millones de habitantes.

El contrato para la toma de muestras y análisis del SARS-CoV-2 en aguas residuales por parte del Canal de Isabel II se tramitará de emergencia, según ha indicado el Ejecutivo madrileño.

El sistema de vigilancia temprana del virus ha sido impulsado por la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Sostenibilidad, a través de la empresa pública, en coordinación con la Consejería de Sanidad.

Las muestras serán analizadas semanalmente y los resultados obtenidos serán puestos a disposición de los responsables sanitarios en un entorno web para su consulta y gestión.

Se trata de ambicioso programa de muestreo que permitirá detectar de forma precoz, si existen rastros de coronavirus en las aguas residuales de la región, un aspecto fundamental desde el punto de vista epidemiológico para que el sistema sanitario pueda anticiparse a la aparición de nuevos brotes.

Los responsables técnicos de Canal de Isabel II han trabajado en las últimas semanas en la selección de los puntos de muestreo atendiendo a criterios de idoneidad, como la proximidad a la zona de influencia a muestrear o la accesibilidad para la realización de los trabajos.

Además, durante el estado de alarma, los equipos de calidad de las aguas y de I+D+i de la empresa pública han estudiado y estandarizado una metodología para la realización de estos trabajos.

Sistema en dos fases

Este sistema de análisis de aguas residuales se desarrollará en dos fases y cuenta con un presupuesto de 3 millones de euros.

La primera, que se ha iniciado ahora, se prolongará durante tres meses y se ha divido en dos lotes con un importe de adjudicación de 500.000 euros cada uno de ellos.

La segunda comenzará en otoño y tendrá un plazo de seis meses. Además, la empresa está trabajando ya en el equipamiento y capacitación de los técnicos para poder llevar a cabo estos análisis en su Laboratorio de Aguas Depuradas.

Con el desarrollo de esta iniciativa, Canal de Isabel II se suma a otros estudios similares realizados por otras empresas de aguas en otras ciudades o regiones del país para intentar gestionar de forma temprana la epidemia a través de la detección del SARS-CoV-2 en sus aguas residuales.

Los trabajos permitirán a la compañía ampliar el conocimiento sobre la caracterización sanitaria de las aguas residuales que viene desarrollando desde 2003 y establecer un sistema permanente de vigilancia.