Foto: Twitter
-Publicidad-

El Ayuntamiento de Madrid retirará las calles a los dirigentes socialistas Francisco Largo Caballero, presidente de la República (1936-1937) durante la Guerra Civil e Indalecio Prieto, al apoyar PP y Ciudadanos una iniciativa de Vox, haciendo uso de la ley de memoria histórica aprobada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

De este modo, la capital retirará la calle Francisco Largo Caballero en el distrito de Ciudad Lineal y su placa en Chamberí y el bulevar de Indalecio Prieto, que se localiza en Vicálvaro. Además, se ha insta a que el Gobierno de España retire las estatuas de Nuevos Ministerios.

-Publicidad-

El portavoz de Vox, Javier Ortega Smith, ha asegurado que «personajes siniestros de nuestra historia no deben formar parte de los nombres de las calles y las plazas». «No es revisionismo, es acabar con la mentira histórica», ha defendido.

Desde el PSOE el concejal socialista Ramón Silva ha defendido que la proposición es revisionista e «incita al odio», que Largo Caballero y Prieto fueron «demócratas y antifascistas» que «combatieron la sublevación golpista y fascista» y ha acusado a Vox de ser «criminales ideológicos» que sustentan «al nazismo y el fascismo» en el Ayuntamiento.

La edil de Ciudadanos Sofía Miranda ha defendido que la «ley es igual para todos», para «los criminales de un lado y de otro» y ha pedido entender «lo peligroso de reescribir la historia a base de legislación e ideología».

«La Guerra Civil no fue un enfrentamiento de buenos contra malos, ni de pacíficos demócratas contra pacíficos sanguinarios, fue un fracaso colectivo», ha agregado Miranda, imputando a Largo Caballero la «matanza de Paracuellos» o complicidad con las checas y a Prieto que se disparara «a bocajarro» a los disidentes.

Desde Más Madrid Marta Gómez Lahoz ha expresado su «pudor» por debatir esta iniciativa en medio de la crisis sanitaria y ha asegurado que «los símbolos que pretenden retirar son el espíritu de la concordia de la transición» con la que «PP y Ciudadanos estaban plenamente de acuerdo». «Estamos comprobando qué es lo que están pagando por este apoyo de Vox», ha agregado.

Por parte del PP, Borja Fanjul ha asegurado que quien rompió el consenso fue Ahora Madrid modificando 52 calles, algo que no hizo «alguien tan sospechoso como Tierno Galván» que le devolvió su nombre a 27 vías y ha defendido que el PP no hace política con la memoria histórica, sino que da cumplimiento a la ley, al contrario que el PSOE «con el macabro espectáculo del Valle de los Caídos».

El Consistorio cambiará el nombre de estas calles aludiendo al artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica, que señala que «las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura».

En el pasado mandato se aprobó el cambio en la denominación de 52 calles, una decisión traslada a los tribunales por varias organizaciones, incluida la Fundación Francisco Franco, que en primera instancia logró que no se avalase el cambio de ocho calles, aunque la sentencia no es firme. 

UGT, «sindicato» de Largo Caballero, y Pedro Sánchez, en contra

El sindicato UGT ya ha anunciado que recurrirá la decisión del Ayuntamiento de Madrid de retirar estas calles. En un comunicado, han mostrado su profundo rechazo a la decisión «de la derecha del Ayuntamiento de Madrid, a iniciativa del partido ultraderechista Vox», de esta medida.

Para UGT, sindicato del que Largo Caballero fue secretario general, resulta «bochornoso» que el Partido Popular y Ciudadanos hayan apoyado una propuesta de esta naturaleza, «utilizando a quienes fueron dirigentes de las organizaciones obreras de la izquierda, y de este país, como intercambio para los votos en el presupuesto».

El sindicato considera una «indecencia» que se utilice de manera «torticera» la Ley de Memoria Histórica de Zapatero, que «precisamente nace para restaurar la memoria de los represaliados por el franquismo y no contra ellos y cuyo artículo 15, en el que «pretende basarse» la Resolución del Ayuntamiento de Madrid, lo que impone es que se retiren escudos, placas, nombres de calles y estatuas de personas o hechos que simbolicen la “exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura”.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha lamentado que «la ultraderecha haya arrastrado al PP y a Ciudadanos» en el Ayuntamiento de Madrid al apoyar estos partidos una iniciativa de Vox para retirar las calles dedicadas a dirigentes socialistas republicanos.

A través de sus redes sociales, Sánchez ha calificado esta decisión como «Lamentable noticia para una ciudad noble, plural y abierta como Madrid».

Y ha añadido que «podrán quitar sus placas, pero nunca podrán borrar su memoria en favor de la libertad y la justicia social del corazón de los madrileños».

-Publicidad-

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here