Foto: Jose Javier Martin Espartosa
-Publicidad-

En enero de 1993 partía, rumbo a la costa gallega, el último tren desde la Estación del Norte de Madrid. Más de un siglo después de que la primera locomotora llegara a la zona baja de la Montaña de Príncipe Pío, este símbolo del desarrollo de la capital durante el siglo XX, objeto de miles de fotos por su singular belleza arquitectónica, cambiaba de cara para dejar de ser ese nexo industrial que fue en sus orígenes para convertirse en un intercambiador ferroviario y un centro comercial, adaptándose a las nuevas necesidades de una sociedad completamente distinta a la de 1.882.

Era el año en que se inauguraba de manera oficial la Estación del Norte, fruto de la necesidad de contar con una terminal definitiva para la línea Madrid-Irún, que conectaba el centro de la Península con el norte. De este modo, en el año 1876, la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España, sociedad propietaria de la línea, decidía construir una nueva estación, encargando la obra a a los ingenieros Biarez, Grasset y Ouliac, discípulos de Gustave Eiffel. Seis años después veía la luz una nave de 150 metros de longitud con un ancho de 40 metros, donde se disponía una estructura de hierro y cristal.

-Publicidad-

Poco a poco fueron incorporándose nuevos edificios e instalaciones, e incluso en el año 1925 se inauguraba el todavía vigente Ramal Ópera-Príncipe Pío de la línea 2 de Metro. Sin embargo, todo el complejo se vio gravemente dañado por la Guerra Civil, siendo objetivo de intensos bombardeos tanto de la aviación como de las baterías de artillería ubicadas en el cercano Cerro Garabitas. Todo ello, unido a la quiebra de la Compañía de Caminos, llevó al Estado a rescatar la práctica totalidad de la red ferroviaria española en 1941, incluida la Estación del Norte.

De la Estación del Norte a Príncipe Pío: viaje en tren por la historia de Madrid 1
Foto: verpueblos.com

De este modo, se convirtió, tras la de Atocha, en la segunda terminal de Madrid, asumiendo todo el tráfico ferroviario procedente del Cantábrico, Castilla, León y Portugal. También jugaría un papel destacado durante la Segunda Guerra Mundial pese a la neutralidad de España, ya que desde allí partieron en 1941 los primeros voluntarios de la División Azul hacia la Unión Soviética y un año antes acogió la llegada del líder nazi Heinrich Himmler a Madrid durante su visita a nuestro país.

De la Estación del Norte a Príncipe Pío: viaje en tren por la historia de Madrid 2
Llegada a Madrid del Jefe de la Policía Alemana Heinrich Himmler. De Bundesarchiv, Bild 183-2005-0601-501 / CC-BY-SA 3.0, CC BY-SA 3.0 de, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=5665242

A pesar de todo, nunca logró recuperar su época de mayor esplendor. El servicio de mercancías era prácticamente inexistente, asumiendo casi en exclusiva convoyes de pasajeros, y la irrupción de otros medios de transporte alternativos como el avión o los cada vez más rápidos coches llevaron a que el tráfico se redujera año tras año. La puntilla llegó en 1967, con la inauguración del túnel que unía las estaciones de Atocha y Chamartín. Esta última pasó de prestar únicamente servicio a Segovia y Ávila a asumir, en marzo de 1975, todo el tráfico ferroviario del norte salvo el de Galicia. Apenas un año después a la estación del norte solo llegaban y salían los vagones de la región gallega y el servicio diario al Pinar de Las Rozas.

De la Estación del Norte a Príncipe Pío: viaje en tren por la historia de Madrid 3
Imagen del actual centro comercial. Foto: esmadrid

Así continuó hasta 1993 cuando, como decimos, partió el último tren a Galicia. Acto seguido comenzaron las obras de remodelación para convertir la Estación del Norte en un intercambiador de transportes. El cambio estético fue radical, soterrando la mayoría de las vías, y en 1995 fue reinaugurada cambiando de nomenclatura, pasando a llamarse “Estación de Príncipe Pío”. Diez años después, en 2005, el edificio original pasaba a convertirse en el actual centro comercial, y hace solo unos meses asistimos a la inauguración del Teatro Bankia Príncipe Pío, radicado en el antiguo edificio de cabecera.

Las complicaciones originadas por la pandemia por coronavirus no han impedido que podamos disfrutar de una deliciosa propuesta cultural en este edificio protegido en su totalidad, que ha adaptado a su nuevo uso muchas de las piezas originales como la escalera de corte imperial, las 9 lámparas de la sala del teatro, las dos taquillas y un templete modernista que es la coronación del cortavientos de la entrada.

De la Estación del Norte a Príncipe Pío: viaje en tren por la historia de Madrid 4
Foto: Teatro Príncipe Pío

En una estación de tren se mezclan, cada día, miles de historias diferentes. Pero pocas serán tan singulares como la vivida por la antigua Estación del Norte.

-Publicidad-

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here