-Publicidad-

Cuando la Guardia Civil y la Policía Nacional detuvieron a principios de octubre a cinco hombres en el aparcamiento del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, ninguna de sus caras le resultó desconocida. Es más, la de uno de ellos, seguramente, la hayan visto más veces que la de algunos de sus compañeros. Y es que no era ni la primera ni la segunda vez que los agentes arrestaban a uno de los aluniceros más famosos de España, el madrileño Gregorio Rodríguez, alias “Goyito”.

Goyito, con menos de 30 años, cuenta con más de cuarenta antecedentes penales desde su mayoría de edad, además de haber estado en prisión en varias ocasiones por robos cometidos en su mayoría por el método del alunizaje, la última hace solo unos meses. Este hecho, sin embargo, no sirvió para reconducir, sino todo lo contrario. Más recientemente fue juzgado y condenado a nueve años de prisión, pero tras pagar una fianza de 60 mil euros quedó en libertad.

-Publicidad-

Una libertad que ha aprovechado, junto con su hermano Cristian, “el Ruso”, y otros miembros de su banda como el “Gordomaya” y “Menasalvas”, para cometer todo tipo de actos delictivos Entre todos suman más de 200 antecedentes, pero ello parece no haber sido suficiente para encausarle de nuevo y actualmente se encuentran en libertad con cargos.

En esta última ocasión, la Policía Nacional y la Guardia Civil acusaban a la banda de 52 acciones delictivas, entre ellas siete robos con violencia e intimidación, 21 robos con fuerza, siete sustracciones de vehículo, un delito de atentado a agentes de la autoridad, un delito de daños y otro de pertenencia a grupo criminal.

Las investigaciones habían dado comienzo en agosto, cuando los agentes detectaron que un grupo cometía alunizajes en Toledo y Madrid y que no dudaba en emplear la violencia si eran sorprendidos, incluso con el uso de armas de fuego.

Sus acciones se dirigían especialmente hacia talleres mecánicos, llegando en una noche a asaltar hasta seis para sustraer herramientas, maquinaria y vehículos de alta gama que después utilizaban para cometer nuevos delitos.

La palma, sin embargo, se la lleva Goyito, de 28 años. En su expediente particular figuran más de 60 detenciones anteriores, desde que fue arrestado por primera vez con tan solo 12 años. Por aquel entonces, sus primeros delitos consistían principalmente en robar las motos a los repartidores de pizza en su Vallecas natal. Desde entonces, se le calculan unos 200 robos por el método del alunizaje.

El grupo desmantelado estaba asentado en Madrid y en el municipio toledano de Casarrubios del Monte, aunque cambiaban de residencia de forma habitual para dificultar las labores de los investigadores. Allí, los agentes recuperaron numerosos efectos procedentes de los robos investigados, así como 14 vehículos de alta gama y una caravana, todo ello valorado en unos 300.000 euros.

Tras pasar unas horas en el calabozo vuelve a estar en la calle. Queda por ver, algo improbable, si es la última vez que se enfrenta a la justicia.

-Publicidad-

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here