Muchos ya sabemos de la toxicidad de algunos de los productos cotidianos que la gran mayoría tenemos en nuestras casas. Se encuentran comúnmente en productos de limpieza, de higiene personal o de belleza, entre otros. El desconocimiento o la falta de precaución al usarlos puede derivar en problemas de salud o intoxicaciones.

No hay que alarmarse ni obsesionarse con este tema, pero sí informarse acerca de estos tóxicos, evitarlos o utilizarlos con moderación siempre que sea posible y adoptar medidas de protección durante su uso.

Aunque es un tema muy amplio y hay infinidad de sustancias que son potencialmente peligrosas si no se manipulan con precaución, en este artículo nos centraremos en algunos de los más comunes y las medidas de precaución que se deberían adoptar frente a éstos.

Productos de limpieza

Los productos de limpieza a base de químicos suponen una de las principales vías de entrada de tóxicos en nuestro hogar. Ambientadores, desinfectantes, sprays, detergentes, limpiadores, etc., contienen diversas sustancias nocivas. Entre las principales, están los ftalatos, el triclosán, los amonios, varios tipos de ácidos o el butoxietanol.

Muchas veces, nos guiamos más por la relación calidad-precio o efectividad, antes que primar la seguridad. Hay varias alternativas naturales, igual de eficaces, a muchos de estos productos y que no suponen un riesgo para nuestra salud.

Tendemos a pensar que productos como el amoníaco o la lejía están entre los peores, debido a su olor. Sin embargo, éstos se degradan transformándose más rápido en sustancias generalmente inofensivas. Eso sí, son agresivos para la piel y vías respiratorias durante su manipulación, por lo que se recomienda mantener los espacios ventilados o protegerse con mascarilla. 

Es importante proteger la piel y las manos del contacto directo con todos estos productos, por lo que se recomienda el uso de guantes. Puedes encontrar una amplia variedad de guantes resistentes a productos químicos en sitios especializados como RS Components.

Productos de higiene y belleza

Champús, geles, cremas, desodorantes y cosméticos son, entre otros, productos básicos dentro de nuestra rutina diaria. Pero muchos de éstos contienen sustancias químicas perjudiciales para nuestra salud y es imprescindible estar al corriente de cuáles son para intentar evitarlos:

  • Triclosán: se encuentra en jabones, pastas de dientes y desodorantes.
  • Compuestos de Polietilenglicol (PEG): frecuentes en cosméticos en crema.
  • Parabenos: se utilizan como conservante en la mayoría de cosméticos y productos de higiene personal.
  • Dietanolamina
  • Butilhidroxianisol (BHA) y Butilhidroxitolueno (BHT)
  • Fragancias sintéticas
  • Petrolatum
  • Siloxanos

Y aquí entra de nuevo el dilema salud-precio, ya que los productos que evitan utilizar los tóxicos anteriormente mencionados suelen encontrarse a precios más elevados. Pero, sin duda, la salud es la mejor inversión.

Recomendaciones básicas

Debemos evitar la acumulación de agentes tóxicos en nuestras casas que, además, en muchas ocasiones se acumulan en el polvo y permanecen durante más tiempo. Para ello proponemos seguir las siguientes recomendaciones:

  • Ventilar cada día las habitaciones.
  • Revisar el etiquetado y composición de los productos
  • Adquirir productos ecológicos y algo más naturales.
  • Utilizar ingredientes naturales para la limpieza cuando sea posible (limón, vinagre).
  • Evitar el uso repetitivo de productos tóxicos y adoptar medidas de protección directa siempre que se utilicen

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