/ 19 septiembre 2021

Madrid hace balance del primer fin de semana sin estado de alarma

Madrid hace balance del primer fin de semana sin estado de alarma

Como si de Nochevieja se tratase, cientos de madrileños, igual que otros miles en todas las ciudades de España, se lanzaron a las calles, cuanta atrás incluida, para celebrar el final del estado de alarma y, como consecuencia, de algunas medidas como el toque de queda.

Más de seis meses sin poder salir de casa más allá de las once de la noche provocaron un efecto de acumulación que estalló en mil pedazos la noche del sábado al domingo. Al grito de «libertad«, bebiendo y bailando y olvidando que la pandemia aún no se ha ido del todo.

Porque sí, los números son buenos. El indicador más fiable ahora es el de la presión hospitalaria, que este domingo descendió con respecto al viernes, cuando había 1.851 personas ingresadas en planta frente a las 1.741 de este domingo, y 530 en UCI frente a las 525 de ayer, cifras que también son más bajas que las de hace una semana, cuando había 2.066 hospitalizados en planta y 548 en UCI.

Y el proceso de vacunación sigue con su velocidad de crucero, pero, aunque las medidas más severas pueden desaparecer, no se puede bajar la guardia ya que aún queda un importante porcentaje de la población por vacunar. Quedan pocas semanas, y de la ciudadanía dependen que sean lo menos duros posibles en términos de contagios, hospitalizados y fallecidos.

No es tiempo de fiestas

Y es que, aunque es normal sentir alegría por el hecho de recuperar, poco a poco, la ansiada normalidad, aún no hay nada que celebrar, ya que el virus, como decimos, no ha sido derrotado. Es el momento de ese último esfuerzo, ahora más sencillo de cumplir con una desescalada que nos permite mayor movilidad y más opciones de ocio.

Escenas como las de Chueca, Dos de Mayo, Malasaña o la Puerta del Sol tomadas por miles de jóvenes consumiendo alcohol en grupos de más de seis personas y sin guardar la distancia interpersonal (hubo más de 450 intervenciones en Madrid por parte de la Policía Municipal) no deben volver a repetirse hasta que sea completamente seguro.

Tampoco se debe, en todo caso, reprender ni volver a prohibir como si de una dictadura moral se tratase. El estado de alarma, las restricciones etc. son una anomalía que antes o después iban a desaparecer. Y ahora, que estamos en ese «puente» entre lo más duro de la pandemia y el regreso a nuestras vidas, es tiempo de concienciar.

Condena política

La mayoría de políticos madrileños no ha tardado en salir al paso de estas imágenes, condenando lo que en su mayoría han sido hechos aislados, pero también pidiendo calma antes de sacar las navajas.

Martínez-Almeida ha dicho que la libertad «no consiste en hacer botellones», y ha recordado que estos no están permitidos en la ciudad, remarcando que las imágenes de la noche pasada no se compadecen con la ciudad de Madrid.

Villacís ha manifestado que las imágenes de anoche son una «pesadilla», ha recordado que se han muerto «demasiadas personas», y se ha preguntado si la muerte «es algo que queda tan lejos para que alguien se pueda lanzar a la calle como si no pasara nada»

El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Pepu Hernández, ha considerado que «hasta cierto punto» las imágenes son lógicas porque la gente «está muy cansada», pero ha recordado que la situación «tampoco ha cambiado excesivamente» y ojalá esto se pudiese hacer en las próximas semanas según avance la vacunación.

En una entrevista en Telemadrid, la delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Mercedes González, ha afirmado que «pensaba que la gente iba a ser más responsable».

La portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Mónica García, quiso romper una lanza a favor de los jóvenes señalando desde su cuenta de Twitter que «ni antes fueron los culpables de llevar a los abuelos a las UCIS, como aseguraba la campaña del gobierno del PP, ni ahora son el mayor reflejo de la irresponsabilidad. La criminalización de la juventud es injusta y poco útil en términos de medidas antiCOVID».

Siguen los cierres perimetrales en ZBS con alta incidencia

Y aunque ya ha terminado el estado de alarma, la Comunidad de Madrid ha decidido perimetrar desde este lunes, catorce zonas básicas de salud (ZBS) con una alta incidencia de coronavirus, aunque en nueve de ellas están pendientes de ratificación judicial.

Estos núcleos de población cuentan con 351.776 habitantes, que representan el 5,2 por ciento del total de la región y que concentran el 6,4 por ciento de los casos de coronavirus en los últimos catorce días.

Ante la nueva situación generada por el fin del estado de alarma, la Comunidad de Madrid pidió el aval del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) para las restricciones a la movilidad en zonas básicas de salud con el fin de controlar la evolución de la pandemia.

De momento, el TSJM ha dado el visto bueno para confinar perimetralmente a partir de las 00:00 horas del lunes 10 de mayo las ZBS de Daroca y Vicente Muzas, en los distritos de Ciudad Lineal y Hortaleza de la capital, y de Las Ciudades (Getafe), Las Rozas (Las Rozas) y Reyes Católicos (San Sebastián de los Reyes).

Además de las cinco ZBS ya avaladas por la Justicia, el cierre perimetral afectará hasta las 00:00 horas del lunes 17 de mayo a las zonas básicas de salud de Ghandi (Ciudad Lineal), General Fanjul (Latina), Castelló (Salamanca), Barajas (Barajas), Chopera (Arganzuela), Las Margaritas (Getafe), Majadahonda (Majadahonda) y La Princesa (Móstoles).

Y se incorpora como nueva zona confinada la de Leganés Norte (Leganés), con la movilidad restringida hasta las 00.00 horas del lunes 24 de mayo. 

COMENTARIOS

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

ARTÍCULOS RELACIONADOS