/ 4 diciembre 2022
3.5 C
Madrid
/ 4 diciembre 2022

Adrián Pinar: «‘Dame todo lo que tengo’ es una fotografía del Madrid más actual»

Adrián Pinar: «‘Dame todo lo que tengo’ es una fotografía del Madrid más actual»

Adrián Pinar, hortalino de nacimiento y madrileñista de vocación, se ha sumergido en las culturas y subculturas que pueblan las ajetreadas calles de Madrid. En sus rincones más secretos y cargados de historia, para escribir su primera novela, ‘Dame todo lo que tengo’. Este universo narrativo lo pueblan desde políticos de renombre y exitosos creadores de startups hasta punkis y poetas, creando un cosmos literario que refleja la diversidad y la historia de nuestra ciudad.

Licenciado, precisamente, en historia y con gran experiencia en medios de comunicación, ha querido romper con lo que entendemos por narrativa contemporánea, despedazando sus esquemas teóricos, tanto desde el punto de vista formal, como de contenido.

Actualmente, trabaja en dos nuevas novelas. Una de ellas, que presumiblemente publicará el próximo año, sí nos permitirá conocer su propia imagen. Pero de momento, en este trabajo ha decidido que el autor sea un personaje desconocido, sin rostro y ausente. Nos dice que prefiere que no aparezca su fotografía en la entrevista, como un juego más de los muchos que plantea la ¿novela? Los diez relatos que entrelazan su escrito no tienen un antecedente previo, ya que ha querido rebautizar el concepto de género, pero sí confiesa su amor por la literatura de Enrique Vila-Matas y Roberto Bolaño.

Su libro, recién publicado tiene como título un interesante juego de palabras: ‘Dame todo lo que tengo’. ¿Qué significado tiene y por qué lo eligió?

Este es uno de los muchos juegos que hay en su interior, incluso en la portada. Prefiero no explicarlo, es mejor que cada cual saque sus conclusiones cuando termine de leerlo. Lo que sí puedo decir es que es un libro en el que todo sucede en diferentes enclaves de Madrid y se habla, desde diferentes puntos de vista, de cómo son algunos de los barrios de la ciudad.

De alguna manera, el lector se hace una idea, a través de la visión de los diferentes personajes, ya que todo es ficción. Son relatos con trama, la mayoría, sobre cómo se construye el puzle de Madrid. Al final, de todo lo que puede ofrecer Madrid de una u otra forma.

«Lo hiperlocal genera identidad en los barrios de Madrid»

Sus personajes aparte de ser castizos, parecen reflejar una dicotomía social. Los hay de las “élites políticas e intelectuales”, jóvenes punkis, poetas, yonkis y creadores de startups. ¿Es Madrid como lo describe el libro?

Claro, exactamente. Los narradores, que al final son los personajes principales están situados en los últimos tres años. He intentado hacer una foto del Madrid más actual, a través de diferentes visiones, para que cada lector se haga su propia composición de lugar. Cada personaje muestra una realidad madrileña actual diferente.

Algunos se han visto muy afectados por las crisis económicas que hemos vivido, la de 2008-2012 y la actual generada por la pandemia. Otros, quizá, llevan una vida más narcisista, por decirlo de alguna forma, que es algo que hoy en día se ve muy claramente. Cómo el narcisismo ocupa un lugar central en la vida de mucha gente.

Se habla mucho de lo hiperlocal, precisamente porque se enmarcan distintos distritos y barrios, para ver cómo en algunos casos, en Madrid se genera identidad y un marco, que a veces puede ser limitante. Otras veces esa frontera se cruza para pasar a otra realidad y puedes dejar tus raíces en el pasado, o al revés, llevarlas contigo. Lo hiperlocal tiene mucha importancia en la temática del libro.

En un mismo distrito, como, por ejemplo, Arganzuela, que aparece muchas veces en la narrativa hay realidades muy diferentes. Lo mismo ocurre con el distrito de Hortaleza, que por haber nacido allí lo conozco muy bien. Los hortalinos tenemos mucha identidad de barrio, nos pasa igual que a los vallecanos, pero hay muchas realidades dentro de nuestros distritos. El libro refleja conflictos abiertos a nivel de distritos y barrios madrileños. Flotan en el ambiente de la ciudad.

Adrián Pinar: «‘Dame todo lo que tengo’ es una fotografía del Madrid más actual» 1

¿En qué género enmarcaría este texto?

Es un libro que no tiene una adscripción o género concreto. Se puede definir como una novela muy rota, o como un libro de relatos que tienen unas interrelaciones buscadas. Ya sean temáticas, geográficas, que los hacen pertenecer a un todo. Son diez textos y nueve de ellos los preparé en exclusiva para este libro. Creo que están muy bien reflejadas las conexiones que hay entre los textos, y esto es otro juego más, aunque los personajes nunca llegan a cruzarse. Sin embargo, sí ves cómo distintos personajes pasan por las mismas calles, que vienen de circunstancias o van hacia un destino similar. O que pasando por estos mismo sitios o circunstancias acaban de formas muy diferentes.

Algunas conexiones son muy explícitas, obvias, otras están por debajo del texto, pero se puede llegar a ellas, esa es mi idea. Sólo uno de estos relatos no estaba pensado para este libro, pero curiosamente se produjo un ‘click’, cuando tenía los otros nueve que me dijo: “este también” pertenece a este libro. De hecho, adapté uno de esos nueve relatos para que el décimo, claramente, tuviera cabida en el libro. Todo esto son juegos a los que el lector puede jugar, y si no, entenderá la narración igualmente.

Podría ser un tipo de novela diferente, que no tiene un antecedente claro o un libro de relatos coherentes. No es una selección de relatos, porque están pensados para formar parte de un todo, de un conjunto novelesco.

En esta obra lleva a cabo una crítica a lo que describe como “mediocridad de las clases medias actuales”. ¿Cómo la definiría?

Este tema atraviesa todo el libro. Es una de esas ideas que le dan coherencia al conjunto. Hay dos tipos de mediocridades, las clases medias de por sí, que en su propio nombre confiesan ser mediocres. Pero para ser más concretos, habla por un lado de la mediocridad material, pura y dura, precisamente por efecto de estas crisis que han sufrido los personajes. Por un proceso que ya se venía produciendo al hilo del trabajo, a cómo se generan los beneficios de las empresas…. En cómo está estructurado, en definitiva, el equilibrio económico desde hace ya décadas, en nuestro sistema de referencia que es el occidental.

La generación de la gente que ahora tiene entre treinta y cuarenta y cinco años vive peor que sus padres, es decir, tienen menos renta disponible que ellos. Tienen peores trabajos y les cuesta más acceder a una vivienda del mismo tamaño. Esto es la primera vez que ocurre en muchísimo tiempo en España y en Madrid.

Después está la mediocridad moral, que también atraviesa todos los textos. Vivimos en un momento, en el que el narcisismo se ha exacerbado. No hay quizá, grandes metas morales que nadie quiera conseguir. Todo el mundo mira hacia sí mismo, no en busca de conseguir nada material ni moral, basado en valores, sino tener recompensas diarias como la presencia en redes sociales, a través de apps para ligar y conseguir muchas parejas efímeras… Obtener este tipo de recompensas más inmediatas y cortoplacistas, al final, es una recompensa realmente mediocre porque se agota en sí misma y no genera nada.

«Las modas en redes sociales nos aferran a lo insignificante una y otra vez»

También habla de subculturas y clanes sociales. ¿Qué representan en la ciudad de Madrid, aparte de modas o gustos estéticos?

Precisamente, lo que quería dejar claro al mostrar algunas de estas subculturas es que, cuando en otro momento, en los años 60 y 70 en el mundo anglosajón, y en España en los años 70 y 80, las subculturas acababan afectando de forma relevante a la cultura en general, ahora, son realmente más modas que otra cosa. Es algo muy efímero. Es muy difícil que una de estas subculturas acabe llegando a todo el mundo. Se agotan en sí mismas.

Es esto que te comentaba de las redes sociales, de pronto hay un ‘Trend’, una moda que se impone hoy y el año que viene está completamente desfasada y no ha dejado ninguna huella. Sólo ha dejado que alguien que quiera hacer arqueología del funcionamiento de las redes lo estudie y lo saque a la luz en un ensayo, pero no deja nada y además es extenuante. Es estar constantemente renovando algo que de base no tiene especial relevancia. Es como aferrarte a la insignificancia una y otra vez.

¿Qué significa el término Narrativa Contemporánea Libre en el que enmarca la novela?

Podríamos definirlo como la ausencia de género. Alguien a quien entregué el texto me dijo: “tu texto es narrativa contemporánea, sólo que tú lo has entendido a tu manera”. Por narrativa contemporánea, normalmente se entiende la propia novela, sólo que ésta no está enmarcada en ninguno. Al haberme saltado la frontera entre la novela y el libro de relatos, me he tomado una libertad en el marco formal que a su vez es también un tema principal en el contenido, la propia libertad.

Este universo me trae a la mente novelas como ‘Historias del Kronen’, la Generación X y la literatura propiamente madrileña. ¿Qué referencias literarias tiene?

‘Historias del Kronen’ la leí en su día, así como otras obras de José Ángel Mañas, pero lo que he intentado expresamente es que no haya referencias muy claras. Es es algo muy difícil, y a posteriori sí que he visto algunas cosas que parten como un reflejo de lecturas mías inevitablemente.

Salvando obviamente las distancias, veo un reflejo de ciertas obras. Los autores de los que más libros he leído son Enrique Vila-Matas y Roberto Bolaño y, creo que nadie encontraría algo que directamente provenga de ellos, pero sí lo hay, en cómo estructuran a nivel ideas sus textos antes de empezar a materializarlos, ahí sí creo que hay cierta conexión. En el caso de Roberto Bolaño falleció hace años y nos dejó a muchos huérfanos literariamente,

Sus textos tienen una interesante coherencia interna, pero no sujeta a una coherencia en la trama, que también a veces, pierde importancia. En este librito que he escrito yo, ocurre lo mismo. La trama es secundaria con respecto a cómo los personajes están viviendo aquello que les va a llevar a un sitio que ni siquiera es explícito en el texto. Ellos dos son también muy de estilo. Yo he escrito un libro de estilo, porque he intentado que cada personaje, que a su vez es narrador, sean reflejados con sus propias ideas y que esas ideas las hagan explícitas a su manera. Creo que no es un libro de estilos, sino de estilo.

También me gusta mucho Welsh, el autor de ‘Trainspotting’, puede haber algo de Juan Madrid, el autor de ‘Días contados’… En este caso, porque tiene varios textos de trama muy madrileña y me ha podido influir de alguna manera. Ray Loriga, también me ha influido, sobre todo sus primeros libros. Pero mi idea era que cuando yo viera que algo estaba fluyendo dentro de un estilo que empezaba a reconocer claramente, normalmente lo cambiaba, he intentado alejarme de eso.

Adrián Pinar: «‘Dame todo lo que tengo’ es una fotografía del Madrid más actual» 2

El libro está a la venta en cinco librerías de Madrid, situadas curiosamente, en el mismo escenario en el que se desarrolla la novela, ¿hay alguna premeditación para esto?

Total y absoluta. De hecho, en este momento se vende de dos formas diferentes. Por un lado, se puede comprar acudiendo a las visitas guiadas por escenarios el libro que yo mismo realizo. Además de escribir, mi trabajo principal consiste en organizar una serie de visitas guiadas a lo que son las esencias del Madrid de antes y el de ahora. Creo que hay que recordar el pasado porque mucha gente no sabe de dónde viene. Y por otro lado, intento mostrar lo que es puramente el presente de la ciudad.

Por otro lado, se vende en librerías. Desde el principio quise que estuviera en las que tuvieran relación con escenarios de la novela. Con una excepción, ahora se está vendiendo también en una librería de Elche, en Alicante. La razón es que yo tenía un contacto con la librería, pero me hizo gracia que las primeras fueran librerías madrileñas de distritos que se mencionan en el libro, pero que también se diera un salto a un contexto completamente diferente. Allí, seguramente, van a entender el libro de una forma distinta, porque la gente de allí tendrá una idea que no es la que tiene el madrileño de la ciudad. Sería la visión del visitante, y ellos, llegarán a otras conclusiones.

Ahora, se van a sumar nuevas librerías. De hecho, desde ayer está en una que todavía no aparece anunciada en la web, que es precisamente una librería de referencia de libros sobre Madrid, que se llama La Librería, en la calle Mayor, 80.

«Madrid es una ciudad muy viva, con un pulso que recuerda a Londres o Nueva York, que beneficia la emergencia de negocios»

¿Tiene previsto venderlo a través de grandes empresas como Amazon o El Corte Inglés?

Por este carácter tan local del libro, la idea era empezar con este formato de venta, con una experiencia relacionada con el libro que acompañara al lector y además, que fueran librerías pequeñas, de barrio. Sí es cierto que hay una escala a la que no llegas teniendo sólo presencia en este tipo de establecimientos.

Quizá en una segunda edición, que ya tengo en mente, sí que recurra a alguna de estas plataformas. Siempre viendo que tenga sentido, que yo esté cómodo con esa presencia tal como se produzca. Por ejemplo, es muy probable que no se puedan comprar libros por demanda, porque esas obras las imprimen las propias plataformas y obtienen, de alguna forma, el control de todo el proceso. Quizá en ese sentido no, pero a lo mejor, para venderlo en digital, sí que tiraré de alguna de ellas. Será un paso natural que dé el libro en el futuro.

¿Cómo surgieron estas microrrutas, quedadas y catas que realiza a través de Microplan Madrid?

Esto nació hace unos nueve años, más o menos, en 2012. En principio sólo en redes sociales, y la idea era hablar de cosas que fueran significativas, que enriquecieran tu experiencia madrileña, pero que se pudieran hacer en poco tiempo. Esto me llevó a pensar, por ejemplo, en una visita al Museo del Prado. Es un museo enorme que es mejor ver poco a poco y yo pensé de esa manera, en ir creando diferentes experiencias segmentadas para completar poco a poco.

Con el tiempo la idea fue creciendo y algunas personas me propusieron realizar estas experiencias en vivo y en directo. Al principio las hacía sobre todo para amigos y para gente que por redes iba escribiendo de forma habitual. Ya en 2014 hice unas pequeñas pruebas, a ver qué tal resultaba, tuvo aceptación y comencé las visitas guiadas. También quise salir un poco del circuito habitual de este tipo de actividad. Obviamente, cuando enseñas Madrid, qué se yo, vas a pasar por el Madrid de los Austrias y dada la ocasión hablas de su historia; o por Malasaña, La Latina… Pero siempre se le pueden dar vueltas a lo que ofrece la ciudad para mostrar sus diferentes perfiles. Así que, esta es mi actividad principal, estos paseos comentados.

¿En qué situación se encuentra Madrid, a nivel político y económico, desde el punto de vista de un estudioso de su historia?

Hay un tema que no es exclusivamente madrileño, pero que en Madrid se está agudizando, que es que ha llegado una gran polarización a todos los niveles. A nivel político, con la emergencia de determinados partidos políticos que tienen líneas de una raíz determinada y que están en los extremos del espectro político. No quiere decir que esté equiparando a unos con otros, ni que necesariamente sean extremistas, sino que están en los extremos del sistema actual. Donde antes había un bipartidismo con matices, ahora tenemos un polipartidismo que genera que, efectivamente, haya un centro amplio y extremos.

Yo creo que esa polarización a la sociedad se le está transmitiendo. Creo que es un fenómeno que viene de arriba a abajo, que parte de las élites políticas, que son una correa de transmisión de las élites económicas. También pienso que, con respecto a la economía, hay un fenómeno que sí que podemos considerar madrileño, dentro de España. Al igual que dentro del país hay muchas especificidades de todo tipo, económicas, estructurales y políticas, aquí, en el ámbito económico, se está produciendo una apuesta clara del liberalismo más acusado.

Hay una visión, que en el libro aparece reflejada, de un “sálvese quien pueda”. De españoles vencedores y perdedores. ¿Quiénes están en mejores condiciones en este “sálvese quien pueda”? Pues es más fácil si has vivido en un determinado contexto y si estás preparado para ello que si no. En cierto contexto económico y cultural, a veces pensamos que se trata solo de que alguien tiene dinero y lo va traspasando, pero no. Hay otro tipo de condiciones. Materiales, pero también morales, de educación.

Es sumamente interesante. Madrid es cierto que es una ciudad muy viva que va adquiriendo un pulso similar al de algunas ciudades anglosajonas. De hecho, yo creo que es algo buscado, tiene un pulso que recuerda al de Londres o Nueva York, por supuesto, todo esto salvando las distancias, pero sí se está produciendo cierto clima que puede beneficiar la emergencia de negocios y oportunidades, dadas las facilidades que se dan para ello. Pero, por otro lado, relega a gente que no tiene esa capacidad, no sólo económica, para no perder comba en un sistema que es tan exigente.

¿De qué forma le ha marcado nacer en Hortaleza?

Hortaleza es un distrito muy particular y mi barrio, Pinar del Rey aparece a lo largo de todo el libro. Como pasa en los barrios, una cosa es lo administrativo u oficial y otra cómo cada cuál conozca sus calles. Es un barrio periférico de Madrid que proviene del pueblo de Hortaleza, un pueblo de origen medieval. No se sabe cuándo surgió, pero se piensa que, en el contexto de la Reconquista, siglos XI, XII y XIII. Hay algunas referencias ya en los siglos XIV y XV.

Aún queda algo del núcleo del pueblo, es algo que pasa también en Vallecas, Vicálvaro o Carabanchel. Que queden algunos puntos del núcleo rural original, después convertido en urbano, sin querer va generando nuestra identidad de barrio. Hay una cosa muy importante en nuestra generación, que ha vivido en estos sitios, que es que se juntó el núcleo rural original con la inmigración que llega en los años 50, 60 y 70 a los barrios periféricos de Madrid. Muchos venían del campo. En barrios como el mío, recuerdo de pequeño, que había una comunidad real, que luego hablando con amigos que han vivido en otro tipo de barrios, no la han tenido. Aquí todo el mundo se conocía y cuidaban unos de otros.

Muchas veces conocías circunstancias de gente con la que no tenías ninguna relación, y a veces, tu vida se cruzaba con la suya. De hecho, hay un relato en el libro en el que se habla de esto. Algunos de los barrios de Hortaleza, en un sentido hiperlocal, ofrecen algo que te lleva hacia ellos. También hablo de qué hacer con eso. Planteo la posibilidad de conocer otras realidades. Para mí lo importante es ser permeable, adquirir otros conocimientos y aprender de otras personas diferentes a uno mismo.

EL ENTREVISTADO

EL ENTREVISTADO

COMENTARIOS

Deja una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

MÁS SOBRE EL AUTOR

REPORTAJES Y ENTREVISTAS

EL ENTREVISTADO

REPORTAJES Y ENTREVISTAS