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Hace un par de días una paciente, que acudía por primera vez a mi consulta,  se sorprendió cuando le comenté que su caso iba a ser presentado en un Comité de Tumores. Me confesó que no tenía constancia de la existencia del mismo ni de cómo funcionaba. Desde hace unos cuantos años, no concibo ejercer la Oncología sin una herramienta tan importante e imprescindible como “el Comité”.

Los diagnósticos y tratamientos del cáncer son cada vez más complejos e implican a un gran número de profesionales, lo que convierte la comunicación y coordinación entre todos ellos, en un aspecto  central. La forma de organizarnos influye considerablemente en la toma de decisiones sobre el diagnóstico y tratamiento, así como en el seguimiento de los pacientes. Por tanto, es  un hecho ineludible que el paradigma de esta enfermedad es susceptible de un abordaje multidisciplinar, que no es, ni más ni menos, que una valoración de cada caso de forma conjunta e integral, donde los diferentes especialistas unen todos sus esfuerzos para garantizar una decisión correcta,  ya que en el ámbito médico no hay dos casos iguales.

Hemos evolucionado hacia una atención integrada a la persona, a partir de una participación efectiva y coordinada de todas las especialidades y profesionales involucrados. El objetivo de los equipos multidisciplinares es mejorar la comunicación, la coordinación, la toma de decisiones y la continuidad de la atención. Por tanto, la labor que se lleva a cabo en el  Comité de Tumores es un elemento esencial y es el sello de una atención oncológica de calidad.

Detallé a mi paciente, de qué se trataba y cuál era el funcionamiento del “Comité de Tumores”; explicándole que consiste en un conjunto de reuniones programadas regularmente, donde se realiza una revisión de cada caso clínico para llevar a cabo un abordaje multidisciplinar y, así, poder formular los futuros planes que se pondrán en marcha para la curación y mejoría del paciente.

Actualmente, los mejores resultados se obtienen a través de un tratamiento individualizado, conociendo todos los matices; y es en ese momento, en el Comité, cuando cada uno de los especialistas aporta toda la información que conoce y maneja, todos los detalles que resultan cruciales.  El Patólogo da “nombre y apellido” a cada tumor, el Radiólogo conoce minuciosamente la localización y extensión del mismo, los Cirujanos Generales, Cirujanos Plásticos, Ginecólogos, Neurocirujanos, Neurólogos, Urólogos , Oncólogos Radioterápicos, Oncólogos Médicos y otros tantos especialistas resultan ser, a su vez, los eslabones de la cadena que llevará a cabo el tratamiento más óptimo; y decidirán cuándo y cómo tienen que entrar en juego, de forma coordinada, cada una de las armas terapéuticas con las que contamos para alcanzar el éxito.

En el Hospital Nuestra Señora del Rosario disponemos de Comités que abarcan diferentes ámbitos de la patología oncológica, como el Comité de tumores Cerebrales, Digestivos y de Mama y tumores Ginecológicos. Las reuniones de expertos tienen lugar con una periodicidad mínima semanal.

Entre ellos el Comité de Mama y Tumores Ginecológicos es uno de los que tienen mayor actividad, en el que, desde hace más de cinco años, contamos con un equipo muy preparado y entrenado, con una amplia inversión en recursos sumamente satisfactoria, para cuando llega la hora de la toma de decisiones.  Éste equipo está formado por  un conjunto de profesionales completamente comprometidos con la valoración de los pacientes en común a partir de unos objetivos asistenciales amplios, de los que se tienen grandes  expectativas. Uno de los profesionales es el que actúa como referente para el paciente y se encargará de comunicarle las diferentes opciones terapéuticas de que disponemos y que con anterioridad han sido debatidas en el comité.

La atención multidisciplinar, por tanto, es un parámetro de calidad y el eje del modelo organizativo de la atención oncológica. Es imprescindible que los pacientes diagnosticados sean tratados dentro de este marco, dentro de un equipo multidisciplinar e integrado que garantice que se tomarán las mejores decisiones, respondiendo así a uno de los principales retos que plantea la atención al cáncer: la coordinación de los tratamientos quirúrgicos, médico y radioterápico de manera comprensible para el paciente y de una manera clínicamente efectiva y eficaz.

La evidencia señala que dicho abordaje, dentro de un equipo que engloba todas las disciplinas que puedan afectar al paciente, contribuye a mejorar la supervivencia y la calidad de vida. Por tanto, el reto personal de cada profesional implicado, en dicho manejo, es comprometerse para poder aportar al paciente todas las opciones terapéuticas posibles, para tomar las mejores decisiones en estas vitales reuniones, y que el propio paciente  pueda implicarse en las mismas.

Tras dialogar ampliamente con mi paciente sobre nuestro comité,  su organización y funcionamiento, las dos estábamos de acuerdo en que cualquier hospital que ofrezca un tratamiento oncológico debe disponer de Comités de Tumores que evalúe las decisiones de forma previa al tratamiento y establezca el mejor plan de acción para garantizar los mejores resultados y más óptimos, para lograr nuestras metas: la mejora en la calidad existencial y asistencial al paciente, buscar su recuperación y la mejora en su día a día y, en definitiva, que gracias a nuestra labor pueda continuar con su vida.     

La Dra. Raquel Fuentes Mateos es Especialista en Oncología Médica y Coordinadora del Comité de Tumores de Mama y Ginecológicos del Hospital Nuestra Señora del Rosario


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