/ 11 mayo 2021

«No fue un problema del árbol, no se puede prever este tipo de caídas»

«No fue un problema del árbol, no se puede prever este tipo de caídas»

El pino piñonero que fue arrancado por el viento y se desplomó sobre un niño de cuatro años en el parque del Retiro causándole la muerte el pasado sábado había sido revisado por última vez el jueves 22 de marzo, una inspección en la que los técnicos municipales comprobaron que no se había producido movimiento alguno en el cepellón ni presentaba ramas rotas ni fisuras en el árbol.

«No fue un problema del árbol, no se puede prever este tipo de caídas porque el árbol no da ninguna señal», ha destacado la directora general de Aguas y Zonas Verdes del Ayuntamiento de Madrid, Beatriz García San Gabino.

«Se habían hecho todas las revisiones del árbol, no se podía hacer más», ha indicado. El pino volcó, «no se tronchó», por el viento, que lo «arrancó del suelo», ha señalado San Gabino. La delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanes, ha declarado que el riesgo cero no existe. El pino estaba en una zona terriza, no en una pradera (esta última tiene más riesgo de caída), y tenía 53 años.

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El pino se encontraba en una zona de salida que se mantiene siempre abierta para facilitar la evacuación. Cayó sobre el vial principal de entrada desde la calle Ibiza a la plaza del General Martínez Campos. El árbol presentaba un buen estado fitosanitario, según las últimas inspecciones y no presentaba evidencia de riesgo. «Por el viento y la tierra mojada se descompensó y cayó», ha indicado la directora general.

La semana pasada se hizo una revisión de barrido de todo el arbolado del parque para detectar visualmente movimientos en el cepellón, analizar depresiones o abultamientos en el terreno o grietas, la revisión de copas para dar con ramas partidas…

CONTROL DEL ÁRBOL

El pino contaba con ficha personalizada desde 2014. Dos años después, el 4 de octubre, se le sometió a una prueba de tracción de fuerza para comprobar su resistencia, el 19 de abril de 2017 se le hizo una poda de mantenimiento y reequilibrio. «Era un árbol completamente controlado», ha sostenido la directora, que ha destacado que fue «arrancado del suelo» y que no presentaba días antes indicios de movimiento alguno ni en las ramas ni en la base.

En 2014 el Ayuntamiento, entonces con Ana Botella a la cabeza, ideó una auditoría para evaluar el estado del arbolado tras varios colapsos, incluido otro accidente mortal en el Retiro. Este pino tiene una primera ficha con fecha de 2014 en la que se evaluó su riesgo. Se determinó que era un árbol sano, que había pasado por todas las revisiones periódicas necesarias y podas. En concreto fue podado en 2014 y de nuevo en 2017 para rebajar el peso de la copa y su riesgo potencial. En 2016 y 2017 pasó por las debidas inspecciones. La última fue el jueves, 22 de marzo, dos días antes del accidente mortal.

En rueda de prensa, Sabanés, San Gabino y el concejal de Retiro, Nacho Murgui, han ampliado las primeras explicaciones dadas el sábado, pocos minutos después del siniestro mortal. Desde el Palacio de Cibeles tanto Sabanés como Murgui han reiterado las condolencias del Ayuntamiento por un hecho tan doloroso y han reiterado los ofrecimientos de apoyo y ayuda a la familia del menor.

El Retiro ha pasado por varias revisiones de sus árboles. Las primeras, en las que se analizaron 5.000 ejemplares, datan de los años 2014 y 2015. A finales de mayo de 2015 se habían revisado 18.534 árboles de los 19.000 del parque. Un año después, ya con Ahora Madrid en el gobierno, se aprueba el Plan Director del Arbolado del Retiro y un plan de rehabilitación.

POLÍTICA RESTRICTIVA DE USOS

Supone una nueva inspección del arbolado y la adopción de medidas para racionalizar el uso y las actividades de alto impacto en el parque, por ejemplo, en lo que se refiere a las carreras deportivas para que dejen de comenzar y acabar en el parque, como ocurre con la maratón. En 2016 se da luz verde al protocolo de emergencia y un año después al decreto de limitación de usos.

«Vamos a seguir con la aplicación de esta política restrictiva porque el parque es un bien delicado, muy valioso y frágil, como la vida, con la seguridad en primer plano, junto con la conservación», ha remarcado Nacho Murgui, que ha recordado que por el Retiro pasan unos 15 millones de personas al año.

Un plan extraordinario en 2016 en toda la ciudad, presupuestado con 16 millones de euros, supuso la inspección pormenorizada de 144.359 arboles dictaminándose los que debían ser talados (12.852) o podados (17.843). Hasta el 1 de marzo de este año se han realizado otras 13.493 actuaciones en los árboles del parque del Retiro, de los cuales 1.626 han sido retirados.

«SE ADELANTÓ EL CIERRE DEL RETIRO»

El Ayuntamiento de Madrid adelantó el cierre del parque del Retiro el sábado adelantándose a lo previsto en el protocolo de actuación elaborado en 2016, una decisión que se tomó tanto por la velocidad del viento, «aunque la previsión en ninguno de los casos era de alerta», como por las situaciones climatológicas anteriores y por ser árboles de diana de grandes dimensiones y teóricamente peligrosos.

«La previsión en ninguno de los casos era de alerta (nivel rojo), que es la que marca el desalojo del parque», ha indicado Sabanés. Cuando el pino fue arrancado por la acción del viento y se desplomó sobre un niño de cuatro años, causándole la muerte, el Ayuntamiento explica que estaba actuando siguiendo el nivel naranja.

«Decidimos ir más allá del protocolo e iniciar el proceso de cierre, que era lo más prudente», ha remachado Sabanés, una decisión que se tomó tanto por la velocidad del viento como por los antecedentes de los días previos. San Gabino ha detallado que a las 8 horas del sábado la alerta era amarilla pero el Ayuntamiento decidió mantener las medidas de balizamiento propias de la alerta naranja del día anterior, viernes, y suspender las actividades al aire libre. «Era la situación más segura aunque no tocaba» ese nivel de protección, ha remarcado.

Sabanés, a su vez, ha remarcado que «en ningún momento se superaron los niveles de velocidad del viento de alerta naranja». A las 13 horas, los técnicos municipales evaluaron la situación, como lo habían hecho a las 8 horas y, viendo la evolución del viento, se determinó por parte del Ayuntamiento que «la medida más prudente» era cerrar el parque «aunque no se superaran los niveles del protocolo».

EVACUACIÓN EN HORA Y MEDIA

El aviso de cierre se da a las 13 horas cuando las rachas máximas de velocidad de viento se preveían a partir de las 14 horas. Sabanés ha explicado que el desalojo supone ir cerrando unas puertas y dejar otras abiertas para la salida de los visitantes mientras que se peina el parque para no dejar a nadie atrás. «En circunstancias normales el proceso dura una hora pero el sábado fue un día de gran afluencia y el proceso duró una hora y media», ha señalado.

«No hablamos de una evacuación de emergencia sino de un proceso ordenado y de cierre», ha puntualizado la delegada, que ha recordado que el Retiro se cerro durante unas horas los días 1 y 2 de marzo mientras que el 21 y 22 echó el cierre toda la jornada. En esos dos últimos casos no fue por el viento sino para revisar el arbolado. El viernes reabrió. El accidente con consecuencias mortales tuvo lugar en una de las salidas principales y vía de evacuación.

CIERRE PREVENTIVO, NO SITUACIÓN DE EMERGENCIA

La delegada Sabanés ha indicado que el menor y su padre se encontraban en las inmediaciones de una salidas del parque, donde el Ayuntamiento estaba llevando a cabo «un cierre preventivo, no estaba en una situación de emergencia» porque «no había una situación de alarma». Se trata de un proceso de actuación progresiva por alertas, ha reiterado.

El concejal de Retiro, Nacho Murgui, ha concretado que en la evacuación del parque trabajaron unas 22 personas, entre personal municipal y de la empresa adjudicataria de los trabajos, junto a cinco patrullas de la Policía Municipal (las tres habituales que patrullan por el parque, una de Medio Ambiente y una quinta extra).

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CIERRE DE PARQUES HASTA NUEVO AVISO

El Retiro, la Quinta de los Molinos, Torre Arias, El Capricho y el Paseo de la Rosaleda permanecen cerrados hasta nueva orden para revisar la situación del arbolado y retirar los árboles y ramas caídas.

La Dehesa de la Villa y el Parque del Oeste han sufrido muchas incidencias pero no se pueden cerrar. En ellos se está haciendo un trabajo de seguimiento. El Ayuntamiento irá informando de la situación a través de la web municipal (www.madrid.es) y de los perfiles de Twitter del Consistorio y de Emergencias Madrid.

El Consistorio ha explicado que las inclemencias meteorológicas sufridas en marzo han afectado de forma importante al arbolado de las calles y zonas vedes de la ciudad. El agua acumulada ha reblandecido el suelo, lo que unido a las fuertes rachas de viento ha producido la caída y vuelco de árboles por toda la ciudad, afectando especialmente a las coníferas, y más concretamente al pino piñonero, como el que fue arrancado el sábado por la acción del viento en el Retiro causando la muerto a un niño de cuatro años.

Desde el viernes por la noche se han producido 357 incidencias. Las fuertes rachas de viento causaron la caída o el tronchado de 290 árboles y 67 ramas. En parques históricos, singulares y forestales, los árboles caídos fueron 38 –13 en El Retiro y 25 en el resto de parques–, 5 árboles fracturados y 17 ramas grandes caídas. En el resto de la ciudad el balance es de 247 árboles y 50 ramas caídas, además de varios árboles torcidos e inclinados.

Para conciliar esos dos aspectos de este jardín histórico, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), con cuatro siglos de historia y un arbolado especialmente sensible debido a su longevidad y el intenso uso que se hace del parque, el Ayuntamiento ha puesto en marcha varias herramientas, como el Plan Director de Arbolado del Retiro y el Plan de Rehabilitación ligado al mismo, en 2016.

Ese mismo año se aprobó el protocolo para situaciones climatológicas adversas, principalmente viento y nieve. El pasado año también se aprobó un decreto de limitación de reordenación del uso de vehículos en el Retiro, con el que se pretende también otorgarle al parque los cuidados que necesita un espacio con 400 años y de su valor como pulmón verde.

Ante los sucesos relacionados con las caídas de árboles y ramas en Madrid desde 2014, el Gobierno actual puso en marcha varias medidas ante la situación de emergencia que se estaba produciendo con el objetivo de intentar frenar esos problemas. El Plan Extraordinario de Arbolado destinó 16,6 millones de euros en 2016 y 2017 para labores de inspección, talas, destoconados, podas, y arreglo de alcorques afectados tras el destoconado.

El Plan Extraordinario de Arbolado tiene entre sus cometidos inspecciones urgentes y extraordinarias en una serie de árboles seleccionados mediante un filtrado por especies de mayor riesgo, tamaños mayores y zonas de diana elevada. Esta fase está concluida y comprende 144.359 árboles.

Junto a él, el plan de retirada y/o poda de arbolado deficiente y con riesgo de fractura se realiza de forma simultánea a la revisión. Esta fase está prácticamente concluida y ha supuesto la tala de 12.852 árboles y 17.843 miles de podas.

Por último, el Plan extraordinario de plantaciones comenzó en diciembre de 2017 y continúa ejecutándose. La previsión de unidades a plantar entre el año pasado y éste, entre el plan extraordinario y el ordinario, superan las 17.500. Quedarán plantados todos los alcorques, menos aquellos que se consideren inviables por motivos de accesibilidad o seguridad.

SER + VERDE

El Ayuntamiento también va a crear un nuevo servicio de actuaciones no programadas e inmediatas en materia de zonas verdes y arbolado municipal, el SER+VERDE. Se pondrá en marcha con los Bomberos y Emergencias Madrid.

Supondrá la revisión de las zonas que por incidentes necesiten más atención, en coordinación de los técnicos municipales.

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