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Los desempleados mayores de 55 años tienden a incrementar su proporción sobre el total de parados, tanto a nivel nacional como en la Comunidad de Madrid. Así, si realizamos una retrospectiva con respecto a hace 10 años, observamos cómo entonces representaban un 8% del total de parados, mientras que hoy el porcentaje se incrementa al 16%.

Por undécimo año consecutivo, la Fundación Adecco presenta el informe #TuEdadEsUnTesoro: mayores de 55 años en el mundo laboral, un trabajo cuyo propósito es visibilizar y generar conciencia sobre las grandes dificultades que siguen encontrando los profesionales más senior para acceder al mercado laboral y conservar su empleo.

Este trabajo recoge sus conclusiones de una encuesta, confidencial y anónima, a 160 profesionales de Recursos Humanos, de cara a identificar sesgos inconscientes y actitudes discriminatorias, combinada con otra encuesta a 600 desempleados mayores de 55 años. Todo ello utilizando como contexto los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA).

Los seniors: un terreno cada vez mayor entre los desempleados

El desempleo en la población mayor de 55 años se ha duplicado en una década. Probablemente la principal razón que subyace a este fenómeno es el envejecimiento poblacional. La Comunidad de Madrid ha alcanzado su máximo histórico del índice de envejecimiento, registrando un 106% en 2018 frente al 89% de hace una década y que apunta a no dejar de incrementarse durante los próximos ejercicios.

También es significativa la cronificación del desempleo. Hay que destacar que muchos mayores pierden su empleo tras años en la misma empresa y se sienten desorientados a la hora de afrontar una nueva búsqueda, lo que alarga el tiempo que tardan en encontrar esa oportunidad laboral. Al mismo tiempo, una importante masa de seniors (fundamentalmente mujeres) siguen incorporándose al mercado laboral tras largos periodos de inactividad, para compensar los efectos de economías resentidas por los efectos a largo plazo de la crisis.

Así, pasan de la inactividad al desempleo de larga duración, debido, en primer lugar, a las dificultades y el desconocimiento a la hora de reciclarse profesionalmente, así como a la discriminación que experimentan. Por tanto, no abandonan las listas del paro, sino que las van engrosando, acumulándose en las mismas cada nuevo ejercicio. Como muestra, un 65% de los desempleados mayores de 55 años es de larga duración, frente al 45% general.

Según los datos de la EPA del primer trimestre de 2019, el 65% de los mayores de 55 años lleva más de un año en paro, cifra 20 puntos porcentuales superior a la media de todas las edades (45%).

Los prejuicios, el gran freno

Si nos adentramos en las causas por las que los seniors encuentran dificultades tan destacadas en el plano laboral, podemos subrayar fundamentalmente dos. Por un lado, es frecuente la desactualización de competencias. Tras perder su empleo de toda la vida o después de largos periodos de inactividad, se enfrentan a un mercado diferente al que conocían, con un gran desconocimiento en cuanto a las nuevas fórmulas de búsqueda de trabajo.

Sin embargo, el gran freno lo constituyen los prejuicios y estereotipos tan arraigados en el plano social y empresarial. Como dato a resaltar, un 83% de los responsables de Recursos Humanos no ha seleccionado a ningún mayor de 55 años durante el último año. La encuesta de la Fundación Adecco ha profundizado en cuáles son las causas que han llevado al seleccionador a descartar al profesional senior. Es significativo cómo 4 de cada 10 (40%) admite que la edad le genera dudas para el desempeño del puesto, alegando los siguientes motivos: “sus conocimientos estarán obsoletos” (75%), “tendrá una menor flexibilidad” (60%) “no encajará en una plantilla mayoritariamente más joven” (34%) o su absentismo será superior, debido a mayores problemas de salud (25%).


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