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Los responsables de las administraciones tendrán que lidiar con un incremento del paro, un mayor déficit y deuda pública, así como una precarización del empleo

Según pasan los días tras la superación de la fase más grave de la crisis sanitaria del Covid-19, los madrileños van conociendo, poco a poco, cómo va a ser la economía a la que se van a enfrentar en los próximos meses. Los datos no parecen nada favorables tal y como indican las diferentes informaciones que los organismos, ya sean público o privados. 

No es para menos si tenemos en cuenta que, en líneas generales, la economía española y la economía madrileña en general, una de las autonomías más afectadas por el Covid-19, van a tener que convivir con un aumento del paro, una precarización del trabajo y un aumento de la economía sumergida. Sobre estos puntos, puedes conseguir más información en Economipedia donde hablan sobre la perpetuación del empleo precario tras el Coronavirus.

Desde un punto de vista más macroeconómico, los datos apuntan a que la economía madrileña caerá en torno a un 12%, al mismo tiempo que se producirá un mayor endeudamiento y un incremento del déficit. La necesidad de invertir dinero durante la crisis sanitaria tanto en la compra de material médico como en la contratación de profesionales sanitarios ha incrementado el gasto de una autonomía desbordando los presupuestos planteados a inicios de la legislatura.

Sin embargo, el gobierno regional no es el único que sufrirá esta situación económica. Ni mucho menos. Los ayuntamientos también han tenido que hacer un gran esfuerzo por afrontar los retos a los que se enfrentaban y los responsables municipales van a tener que hacer cábalas para poder seguir ofreciendo los mismos servicios que hasta el inicio de la crisis.

La inversión realizada en atención básico como el reparto de alimentos o la habilitación de espacios para dormir son sólo algunas de las inversiones que han tenido que hacer para minimizar la propagación del Covid-19. Ahora, en la época de la reconstrucción, tanto las autoridades locales como regionales están esperando como agua de mayo la decisión que se tome en la Unión Europea sobre el reparto de las ayudas para la reconstrucción.

Una tasa de paro por las nubes

El cierre de comercios, la paralización de la actividad económica y la baja de miles de autónomos que no podían afrontar el pago de las cuotas sociales han sido una tónica general en los últimos meses en España. Todo ello, unido a la realidad de que son muchas las empresas que han tenido que despedir y no han podido superar los Ertes, va a provocar un aumento inmediato del paro hasta finales de 2020.

Sobre este punto, el Banco de España estima que la tasa de paro podría llegar este año hasta el 23,6%, mientras que la Encuesta de Población Activa (EPA) reduce este porcentaje al 19%. A pesar de este baile de cifras, lo que parece claro es que el paro estará este 2020 por encima del 18% sin incluir a los empleados incluidos en un Expediente de Regulación Temporal de Empleo.

Sobre el déficit nacional, la crisis del Covid-19 va a elevarlo, al menos, un 10%. España tiene el dudoso honor de ser uno de los países europeos con mayor déficit y la pandemia la va a agravar, llegando a situar este déficit en el 115% de nuestro Producto Interior Bruto (PIB), según algunas previsiones.

Un turismo que no remontará hasta 2021

La economía madrileña, como la nacional en general, depende mucho del turismo y de los negocios relacionados con este sector como son los de la hostelería y el ocio. Y según todos los expertos, el turismo no comenzará a remontar hasta el año que viene siempre y cuando se estabiliza la situación en el ámbito mundial y se de con una vacuna para el virus.

El turismo supone más del 14% del PIB en España y Madrid es una de las ciudades españoles más visitadas en toda Europa. Sin ninguna duda, la caída de visitantes registrada en lo que llevamos de año ha hecho un daño enorme que está provocando el cierre de empresas y menguando la capacidad de captación de impuestos de las administraciones públicas.
Los responsables políticos y la población españoles están esperando la resolución de las negociaciones que están teniendo lugar dentro de la Unión Europea y que tienen que ver con el reparto de las ayudas para la reconstrucción. Las dudas y enfrentamientos entre los diferentes gobiernos están retrasando la aprobación de un dinero fundamental para países como España, Italia o Francia, que están entre los que más han sufrido los efectos de la Covid-19.