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¿Qué es el envejecimiento activo?

Redacción| Madrid | 14 de Noviembre de 2017, 09:00

En las hipotecas inversas la persona mayor no ha de devolver el dinero que percibe.

La población en España envejece a un ritmo acelerado. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, actualmente existen en nuestro país 8,6 millones de personas mayores de 65 años, la cifra más alta registrada en las últimas décadas. Se estima que en el año 2030, el 30 % de la población estará en edad de jubilación.

La llegada de la vejez es vivida de maneras distintas. Algunas personas lo ven como una liberación de las obligaciones laborales y aprovechan la circunstancia para hacer actividades que no han podido realizar durante años: viajar, involucrarse en la vida asociativa, hacer voluntariado, apuntarse a cursos, practicar deportes…

Pero existe otro grupo de gente mayor que vive la experiencia de la edad de manera negativa, como si la jubilación significase dependencia, enfermedad y renuncia. Incluso algunos sectores sociales alimentan esta visión de la vejez y hacen caso omiso de los valores que los mayores pueden aportar.


Un reto del siglo XXI


Frente a esta visión pesimista de la sociedad frente a la vejez, se alzan otras voces que abogan por un cambio de mentalidad, que defienden lo que se denomina "envejecimiento activo". El concepto ha sido definido por la OMS (Organización Mundial de la Salud) como el conjunto de procesos encaminados a mejorar la calidad de vida de las personas mayores, no solo desde un punto de vista físico, sino también en el ámbito social, económico y cultural.

Se trata de dotar a la sociedad de los instrumentos necesarios para que los mayores no renuncien a su autonomía social ni económica, mantengan un bienestar físico y sigan siendo productivos, ya sea a través de trabajos remunerados o haciendo labores de voluntariado.

¿En qué áreas debe centrarse el envejecimiento activo?


Los gobernantes y las instituciones deben proporcionar recursos en los ámbitos de sanidad, economía, vivienda, justicia, transporte y educación. Las nuevas políticas respecto a la tercera edad han de incidir en los siguientes aspectos:

- Salud física y mental: los cambios deben servir para que las personas mayores afronten la vejez con buena salud, tanto en el aspecto físico como en el mental.

- Mantenimiento de la autonomía: el objetivo es conseguir que las personas mayores puedan vivir de manera autónoma el máximo tiempo posible, sin depender de instituciones ni de terceras personas.

- Participación en la vida económica y social: las personas mayores han de sentirse útiles. La jubilación no significa una renuncia a la actividad, sino una oportunidad para establecer nuevos vínculos sociales e incluso laborales.

- Aprendizaje: se ha de fomentar el interés por la cultura y por seguir adquiriendo conocimientos.
 

Autonomía económica, un gran reto


La salud económica de los mayores es otro ámbito fundamental que se debe abordar. Las pensiones de jubilación a menudo resultan insuficientes y no permiten afrontar la etapa de la vejez con dignidad y bienestar.

Una forma de garantizar unos ingresos adicionales en el momento de la jubilación es tramitar una hipoteca inversa. Se trata de un producto financiero que permite a los propietarios de viviendas obtener ingresos mensuales a partir de los 65 años y sin perder la titularidad.  En las hipotecas inversas la persona mayor no ha de devolver el dinero que percibe. El pago se aplaza hasta el fallecimiento y son los herederos los encargados de liquidar el crédito.
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