Opinión

Podemos ya no engaña a nadie

Nadia Álvarez|Madrid |31 de Octubre de 2017, 13:00

Después de vivir una situación de crisis institucional sin precedentes en Cataluña, es importante que los españoles tomemos buena nota de cómo todos los partidos políticos han estado posicionándose.

Después de vivir una situación de crisis institucional sin precedentes en Cataluña, es importante que los españoles tomemos buena nota de cómo todos los partidos políticos han estado posicionándose frente al desafío secesionista, así como su forma de actuar ante los que pretendían romper España y, con ello, la convivencia de todos.

En este contexto hay que evaluar la actuación de Podemos que día a día se va quitando la careta, ellos han demostrado con su forma de actuar y sus declaraciones ser una contradicción en sí mismos. Es más, como siempre he mantenido, es tal la mezcla que tienen dentro de su propio partido de diferentes ideologías políticas, que no se aclaran, y cada uno va “a lo suyo” sin pensar en ningún momento en el conjunto de los españoles.

De ahí las diferentes posturas dentro de Podemos que hemos podido leer y escuchar en los medios sobre los independentistas, algunas totalmente enfrentadas.  Me llama mucho la atención que en un primer momento Podemos se volcará con los independentistas, lo hemos podido ver a diario estos últimos meses; todos vimos a la alcaldesa de la capital de España, la Sr. Manuela Carmena, como les cedía un espacio en Cibeles a tres de los golpistas para que difundieran su causa en Madrid, inmortalizando el momento con fotografías para darles publicidad, mostrándoles así su total y absoluto apoyo.

La alcaldesa de Madrid también autorizó de manera gratuita un local público a la entidad “Madrileños por el derecho a decidir” para que se celebrará un acto en favor de la independencia en las instalaciones del Matadero, y no dio marcha atrás hasta que el portavoz municipal del PP, José Luis Martínez-Almeida, presentó un recurso contencioso-administrativo contra la decisión municipal, y la justicia le dio la razón en un auto demoledor, que suspendía de manera inmediata el acto.

Ahora debe arrepentirse de ese apoyo, y va cacareando que ella siempre dijo que el referéndum era ilegal, pero los dos hechos citados anteriormente le delatan. Después de ver que la mayoría de los madrileños estamos en contra de los golpistas, por eso llenamos las plazas y las calles de Madrid apoyando la unidad de nuestro país, la alcaldesa se ha dado cuenta de que puede perder muchos votos por el apoyo a los independentistas y está intentando poner distancia con ellos. Donde dije digo, digo diego.

Ella se ufana en decir que es independiente y que no forma parte de ningún partido político. Es más, opina desde hace dos días que "La Declaración Unilateral de Independencia era ilegal, al igual que lo era el referéndum", y que así lo había expresado en "múltiples ocasiones". Una absoluta tomadura de pelo.

A los ciudadanos no se les olvida que hace tan sólo unos meses la Sr. Carmena, alquilaba una sala del Ayuntamiento de Madrid a la Generalitat de Cataluña para un acto a favor de la independencia donde asistieron el expresidente Puigdemot, el ex vicepresidente Oriol Junqueras y el conseller de Exteriores Raül Romeva. Y allí estuvo la alcaldesa de los madrileños.

Exactamente lo mismo que hacía su líder de Podemos, Pablo Iglesias, en el mes de septiembre en el Congreso, alineándose con los independentistas y denunciando que "era muy grave" y "una vergüenza" que "en España hubiese presos políticos", en alusión a las detenciones de los altos cargos que estaban organizando el referéndum ilegal del 1 de octubre. Y ahora, el mismo Pablo Iglesias, se ha posicionado en contra de la “Declaración Unilateral de independencia de Cataluña” queriendo realizar una purga, de las que ya bien conocen en su partido, para expulsar a todos aquellos que se sitúen al margen de la línea oficial que él representa. Porque claro, la mayoría silenciosa ha despertado, y son muchos votos los que pueden perder como ya apuntan las encuestas publicadas en algunos medios de comunicación.

Pero a estas alturas, Podemos ya no engaña a nadie, siendo los únicos junto a sus confluencias los que se han opuesto a la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Es un partido sin futuro, una amalgama de corrientes e ideologías que no se aguantan entre sí, y que han emprendido una marcha hacia la deriva.
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