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Entre los vagones, railes y líneas de metro que recorren la ciudad de Madrid se encuentra una estación semi abandonada: Chamberí. Éste, situada en el distrito que le da el nombre, se encuentra entre las estaciones de Bilbao e Iglesia, en la línea 1 de metro. Hoy en día, tras años desierta e inutilizada, es un museo.

Inaugurada el 17 de octubre de 1919 e inspirada en el aspecto de las estaciones parisinas de la época, era una de las ocho estaciones que conformaban en un principio la red de ferrocarril metropolitano de la capital española. Su arquitecto, Antonio Palacios, fue capaz de atraer al público a usar el transporte subterráneo gracias a una decoración colorida y llamativa y espacios luminosos y acogedores.

Estuvo en funcionamiento 47 años, no obstante, en la década de los 60 y debido al aumento de demanda del suburbano, se decidieron alargar todas las estaciones de la línea 1 para poder introducir metros con vagones de mayor capacidad. La estación de Chamartín fue imposible de ampliarse debido a su posición en curva y su cercanía respecto a las dos estaciones de Bilbao e Iglesia. Por ello, se cerró finalmente en 1966.

Los trenes que circulan entre Bilbao e Iglesia atravesaban esta estación pero sin detenerse, razón por la que se la comenzó a llamar “la estación fantasma“. Hoy en día sigue ocurriendo así pero con una diferencia: en 2008 se abrió al público en forma de museo.

Se han restaurado integralmente los muros, alicatado, bóvedas y carteles publicitarios, así como el mobiliario y los andenes originales. El público puede recorrer la estación, desde las taquillas hasta el andén y descubrir una estación de 1919 con todos sus elementos originales (paneles publicitarios de cerámica y el mobiliario de época) que se acompaña de documentación audiovisual sobre la historia del Metro.

Este espacio reformado recibe el nombre de Andén 0 que es el centro de interpretación de Metro donde se explica cómo el nacimiento y la consolidación del Metro supuso un cambio fundamental en las costumbres de los habitantes y en la estructura social de la ciudad.

Seguramente la hayas visto de refiló a través de las ventanas del vagón, no obstante, es mucho más maravillosa cuando te sumerges en su interior. La estación se puede visitar todos los viernes de forma gratuita de 11:00 a 13:00 y de 17:00 a 19:00 horas, todos los sábados y domingos de 10:00 a 14:00 horas y festivos inclusive.

Es quizás un espacio que poca gente conoce que existe, sin embargo, es uno de los pocos lugares de Madrid que te retrotraen a principios del siglo XX.


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