/ 26 enero 2022
9.2 C
Madrid
/ 26 enero 2022

El nuevo aeropuerto Madrid-Sur podría estar listo en 2023 y generará 32.500 empleos directos

El nuevo aeropuerto Madrid-Sur podría estar listo en 2023 y generará 32.500 empleos directos

Las estimaciones del proyecto constructivo contempla una pista principal de 3.200 metros, una terminal de 15.000 metros cuadrados en su primera fase con 6 millones de pasajeros al año y servicios aeroportuarios complementarios, con más de 50.000 metros cuadrados para mantenimiento de aeronaves y hangares.

La empresa Air City Madrid Sur estima que la creación de un segundo aeropuerto en la Comunidad de Madrid podría estar operativo en el año 2023 si obtienen las autorizaciones y trámites pertinentes, una infraestructura que además incrementaría el PIB regional en un 2 por ciento.

Así lo asgura el consejero delegado de Air City Madrid Sur, Javier Ruedas, en relación a la iniciativa para crear esta nueva infraestructura aeroportuaria en la región mediante la ampliación del aeródromo de Casarrubios-Álamo.

Ruedas también asegura que todas las compañías con las que han contactado para explicar esta iniciativa «quieren que el nuevo aeropuerto sea una realidad» y «aprovechar» el potencial de crecimiento de viajeros y actividad: «Hay una oportunidad enorme para crecer».

Respecto a la tramitación del proyecto, el consejero delegado de la compañía recuerda que todos los aeropuertos requieren de la certificación de la autoridad competente, que en este caso corresponde al Ministerio de Fomento.

No obstante, subraya que este proyecto se difiere de otros al basarse en una «infraestructura que ya existe» en lugar de «crear un aeropuerto nuevo» mediante el incremento de capacidad de un aeródromo que cuenta con licencia desde 1996 y con compatibilidad de actividad aérea validada.

Ahora, se ha presentado este proyecto para acoger vuelos comerciales, para lo cual se requiere, por ejemplo, la ampliación de pista que sea apta de cara a la operativa de este tipo aeronaves con gran capacidad de pasaje.

Los cálculos de Air City Madrid Sur consisten en superar los trámites administrativos, entre los que se incluye la Declaración de Impacto Ambiental, en un par de años e iniciar las obras de construcción en el horizonte de 2020, trabajos que durarían entre dos y tres años. Con ello, y en una previsión «conservadora», el nuevo aeropuerto estaría operativo en el 2023.

Además, la infraestructura lleva aparejada el desarrollo de la industria auxiliar ligada a la actividad aeroportuaria, con más de dos millones de euros, «sin contemplar ningún otro uso». 

PROYECTO INICIAL

Las estimaciones del proyecto constructivo contempla una pista principal de 3.200 metros, una terminal de 15.000 metros cuadrados en su primera fase con 6 millones de pasajeros al año y servicios aeroportuarios complementarios, con más de 50.000 metros cuadrados para mantenimiento de aeronaves y hangares.

Además, el impacto de la creación de 5.600 empleos directos y 13.300 empleos indirectos en los primeros diez años de implantación. A su vez, el potencial de desarrollo industrial anexo al proyecto con 2,5 millones de metros cuadrados «llevará aparejada» una inversión de 1.800 millones de euros y dará lugar a 32.500 empleos directos. Sólo en la fase constructiva se prevé la generación de 12.500 puestos de trabajo.

La ubicación, según la empresa, ofrece varias ventajas por su cercanía a Madrid, la orografía del terreno, la «mínima afectación» al entorno y las comunicaciones terrestres con infraestructuras como la A-5 y la R-5, que dan acceso al aeródromo y conexiones a la A-42 y la A-4 a través de la CM-41 (autovía de La Sagra). Una red ya completada que «no requiere inversión pública adicional».

LO MÁS LEÍDO

Las estimaciones del proyecto constructivo contempla una pista principal de 3.200 metros, una terminal de 15.000 metros cuadrados en su primera fase con 6 millones de pasajeros al año y servicios aeroportuarios complementarios, con más de 50.000 metros cuadrados para mantenimiento de aeronaves y hangares.

La empresa Air City Madrid Sur estima que la creación de un segundo aeropuerto en la Comunidad de Madrid podría estar operativo en el año 2023 si obtienen las autorizaciones y trámites pertinentes, una infraestructura que además incrementaría el PIB regional en un 2 por ciento.

Así lo asgura el consejero delegado de Air City Madrid Sur, Javier Ruedas, en relación a la iniciativa para crear esta nueva infraestructura aeroportuaria en la región mediante la ampliación del aeródromo de Casarrubios-Álamo.

Ruedas también asegura que todas las compañías con las que han contactado para explicar esta iniciativa «quieren que el nuevo aeropuerto sea una realidad» y «aprovechar» el potencial de crecimiento de viajeros y actividad: «Hay una oportunidad enorme para crecer».

Respecto a la tramitación del proyecto, el consejero delegado de la compañía recuerda que todos los aeropuertos requieren de la certificación de la autoridad competente, que en este caso corresponde al Ministerio de Fomento.

No obstante, subraya que este proyecto se difiere de otros al basarse en una «infraestructura que ya existe» en lugar de «crear un aeropuerto nuevo» mediante el incremento de capacidad de un aeródromo que cuenta con licencia desde 1996 y con compatibilidad de actividad aérea validada.

Ahora, se ha presentado este proyecto para acoger vuelos comerciales, para lo cual se requiere, por ejemplo, la ampliación de pista que sea apta de cara a la operativa de este tipo aeronaves con gran capacidad de pasaje.

Los cálculos de Air City Madrid Sur consisten en superar los trámites administrativos, entre los que se incluye la Declaración de Impacto Ambiental, en un par de años e iniciar las obras de construcción en el horizonte de 2020, trabajos que durarían entre dos y tres años. Con ello, y en una previsión «conservadora», el nuevo aeropuerto estaría operativo en el 2023.

Además, la infraestructura lleva aparejada el desarrollo de la industria auxiliar ligada a la actividad aeroportuaria, con más de dos millones de euros, «sin contemplar ningún otro uso». 

PROYECTO INICIAL

Las estimaciones del proyecto constructivo contempla una pista principal de 3.200 metros, una terminal de 15.000 metros cuadrados en su primera fase con 6 millones de pasajeros al año y servicios aeroportuarios complementarios, con más de 50.000 metros cuadrados para mantenimiento de aeronaves y hangares.

Además, el impacto de la creación de 5.600 empleos directos y 13.300 empleos indirectos en los primeros diez años de implantación. A su vez, el potencial de desarrollo industrial anexo al proyecto con 2,5 millones de metros cuadrados «llevará aparejada» una inversión de 1.800 millones de euros y dará lugar a 32.500 empleos directos. Sólo en la fase constructiva se prevé la generación de 12.500 puestos de trabajo.

La ubicación, según la empresa, ofrece varias ventajas por su cercanía a Madrid, la orografía del terreno, la «mínima afectación» al entorno y las comunicaciones terrestres con infraestructuras como la A-5 y la R-5, que dan acceso al aeródromo y conexiones a la A-42 y la A-4 a través de la CM-41 (autovía de La Sagra). Una red ya completada que «no requiere inversión pública adicional».

LO MÁS LEÍDO

COMENTARIOS

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Las estimaciones del proyecto constructivo contempla una pista principal de 3.200 metros, una terminal de 15.000 metros cuadrados en su primera fase con 6 millones de pasajeros al año y servicios aeroportuarios complementarios, con más de 50.000 metros cuadrados para mantenimiento de aeronaves y hangares.

La empresa Air City Madrid Sur estima que la creación de un segundo aeropuerto en la Comunidad de Madrid podría estar operativo en el año 2023 si obtienen las autorizaciones y trámites pertinentes, una infraestructura que además incrementaría el PIB regional en un 2 por ciento.

Así lo asgura el consejero delegado de Air City Madrid Sur, Javier Ruedas, en relación a la iniciativa para crear esta nueva infraestructura aeroportuaria en la región mediante la ampliación del aeródromo de Casarrubios-Álamo.

Ruedas también asegura que todas las compañías con las que han contactado para explicar esta iniciativa «quieren que el nuevo aeropuerto sea una realidad» y «aprovechar» el potencial de crecimiento de viajeros y actividad: «Hay una oportunidad enorme para crecer».

Respecto a la tramitación del proyecto, el consejero delegado de la compañía recuerda que todos los aeropuertos requieren de la certificación de la autoridad competente, que en este caso corresponde al Ministerio de Fomento.

No obstante, subraya que este proyecto se difiere de otros al basarse en una «infraestructura que ya existe» en lugar de «crear un aeropuerto nuevo» mediante el incremento de capacidad de un aeródromo que cuenta con licencia desde 1996 y con compatibilidad de actividad aérea validada.

Ahora, se ha presentado este proyecto para acoger vuelos comerciales, para lo cual se requiere, por ejemplo, la ampliación de pista que sea apta de cara a la operativa de este tipo aeronaves con gran capacidad de pasaje.

Los cálculos de Air City Madrid Sur consisten en superar los trámites administrativos, entre los que se incluye la Declaración de Impacto Ambiental, en un par de años e iniciar las obras de construcción en el horizonte de 2020, trabajos que durarían entre dos y tres años. Con ello, y en una previsión «conservadora», el nuevo aeropuerto estaría operativo en el 2023.

Además, la infraestructura lleva aparejada el desarrollo de la industria auxiliar ligada a la actividad aeroportuaria, con más de dos millones de euros, «sin contemplar ningún otro uso». 

PROYECTO INICIAL

Las estimaciones del proyecto constructivo contempla una pista principal de 3.200 metros, una terminal de 15.000 metros cuadrados en su primera fase con 6 millones de pasajeros al año y servicios aeroportuarios complementarios, con más de 50.000 metros cuadrados para mantenimiento de aeronaves y hangares.

Además, el impacto de la creación de 5.600 empleos directos y 13.300 empleos indirectos en los primeros diez años de implantación. A su vez, el potencial de desarrollo industrial anexo al proyecto con 2,5 millones de metros cuadrados «llevará aparejada» una inversión de 1.800 millones de euros y dará lugar a 32.500 empleos directos. Sólo en la fase constructiva se prevé la generación de 12.500 puestos de trabajo.

La ubicación, según la empresa, ofrece varias ventajas por su cercanía a Madrid, la orografía del terreno, la «mínima afectación» al entorno y las comunicaciones terrestres con infraestructuras como la A-5 y la R-5, que dan acceso al aeródromo y conexiones a la A-42 y la A-4 a través de la CM-41 (autovía de La Sagra). Una red ya completada que «no requiere inversión pública adicional».

LO MÁS LEÍDO

AHORA EN PORTADA

LO MÁS COMENTADO