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Decía Marco Tulio Cicerón que “el placer de los banquetes debe medirse no por la abundancia de los manjares, sino por la reunión de los amigos y por su conversación.” Una sabia reflexión que comparto por completo y a la que humildemente me atrevería a añadir que, también, por la calidad de esos manjares, y es que como para tantas otras cuestiones en la vida, la calidad resulta, sin duda, más importante que la cantidad.

Esta es la filosofía que comparte Susana Fernández, periodista especializada en Gastronomía, conocida en los círculos gastronómicos más populares del Foro por “la gallega”, algo que le llena de orgullo, ya que es muy común hallarla presumiendo de su tierra natal, Galicia, cuna de los grandes sabores del mar y de la tierra, que Susana sabe poner en valor en su recién inaugurado restaurante y tienda de delicatesen La Gourmet de Susana ubicado en la calle Narváez, 56 en pleno corazón del Barrio Salamanca.

El local integra dos espacios que comparten como nexo común la calidad de los productos que pueden adquirirse en la tienda o bien degustarse en la zona de restauración, dividida en tres ambientes diferentes confortables y discretos, en los que el ambiente tranquilo propicia un mayor disfrute de los manjares y la compañía, tal como apuntaba el sabio Cicerón.

Susana explica que en su local puede encontrarse todo lo que se necesita para una “experiencia gourmet”. Y puedo dar fe de ello al contemplar sus vitrinas colmadas de botellas de buen vino, champagne y licores, de latas de barquillos y dulces artesanos, botes de cristal con verduras seleccionadas, salsas poco comunes y un amplio surtido de conservas que evocan los sabores y aromas del Cantábrico: berberechos, zamburiñas, sardinas, filetes de anchoa, ventresca… y algunas especialidades como calamares rellenos, mejillones en salsa de vermú o pochas blancas y verdes con mejillones y wakame, entre otras.

El negocio está planteado para que se pueda encargar la comida para llevar o degustarla en el propio establecimiento. Además de empanada gallega, pulpo certificado cien por cien de las rías gallegas y pescados y mariscos recién llegados cada día desde las mejores lonjas, la carta ofrece un amplio surtido de ibéricos, ensaladas, y carnes cocinadas a baja temperatura. Entre los productos estrella cabe destacar el caviar y las nécoras cocidas o a la plancha que se pueden escoger vivas en la enorme pecera que preside uno de los comedores.

Entre tanto producto delicatesen, me ha llamado especialmente la atención que el pan es de elaboración propia, según métodos artesanales con masa madre y harina de trigo autóctono gallego cien por cien natural. Sin duda, el complemento perfecto para cerrar el círculo de los manjares más suculentos. La compañía y la conversación… son de su completa elección.