Cuba, la isla caribeña, es una de las joyas del Caribe. Sus hermosas aguas turquesas y arenas blancas son símbolo de la esencia y el sabor caribeño, sumado a su cercana población y sus múltiples lugares de recreación, ocio, y restauración lo convierten en uno de los destinos más deseados. Hoy os traemos un pequeño recorrido por su punto más emblemático, La Habana.
 
Una de las tierras con más sabor del planeta probablemente sea Cuba, sus pintorescos paisajes hacen que sea un lugar único en el mundo, su dulce brisa pareciera que te acaricia, y su guaguancó pone a bailar a cualquiera. La primera parada que todo el que pisa Cuba debe hacer es visitar La Habana Vieja, no en vano es el centro colonial más importante del Caribe, y uno de los más importantes de América. Este lugar es el centro histórico de la ciudad, ¡y vaya que tiene historia que contar! Ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, patrimonio que habla por sí solo de ese esplendoroso pasado que tanto enorgullece a los cubanos. En este centro histórico podemos encontrar dos de las calles principales de la isla, la calle Lamparilla y la calle Obispo, donde encontraremos muy cerca la Plaza de la Catedral, el Castillo de la Real Fuerza, la Plaza de Armas, y restaurantes emblemáticos como El Floridita, o La Bodeguita del Medio, en donde la gastronomía tradicional cubana, tan exótica y divina, se hace presente. No os preocupéis por las calorías, todo lo que os comáis lo rebajaréis andando, es la mejor forma de conocer esta parte de la ciudad, pero si el cansancio aprieta por muy poco podéis subiros a una carrosa tirada por caballos y con un excelente guía turístico incluido, al mejor estilo de las calesas sevillanas.
 
Si lo que os gusta son los museos, Cuba no es solo calles pintorescas y playas, en La Habana podéis visitar el Museo de Arte Colonial, el Museo de la Ciudad, el Templete, Casa de la Obrapía, o la Casa de África. La antigua Muralla de La Habana, el Museo Casa Natal de José Martí, la Iglesia de Paula, o la Alameda de Paula también son lugares que no tiene desperdicio visitarlos.
Las Playas del Este son la mejor opción si lo que se quiere es un plan tranquilo, refrescante, y con mucho sol. Sin duda una de las mejores vistas y paisajes de La Habana lo encontraréis aquí.
 
Por último, ¿os acordáis de la canción hit del verano pasado? Esa que decía “hasta que se seque el malecón” pues ese malecón está en Cuba, y es uno de los lugares más visitados, y transitados tanto por nativos como turistas, ha sido protagonista de muchas crónicas de viajeros y de historias ambientadas en este escenario. Así que el paseo por el malecón también es indispensable, como lo es salir a bailar salsa por las noches en alguno de sus múltiples garitos o discotecas, y como dice Celia ¡Azúcar!
 




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