El pasado 8 de marzo celebramos el Día Internacional de la Mujer, nunca antes se había convocado una huelga general este día en la historia de nuestro país. Por ello, cuando algunos políticos repiten que ha sido una huelga histórica, he de darles la razón, pero desde mi punto de vista, no todo para bien.
 
No estoy absoluto de acuerdo en convocar una huelga precisamente este día, y desde luego yo me pregunto ¿Por qué este año? La respuesta es obvia, ha tratado de utilizarse un día que no es de izquierdas ni de derechas, que es de TODAS, de manera totalmente partidista. De otro modo no se puede entender que algunas de las reivindicaciones en la convocatoria de esta huelga convocada por los sindicatos UGT y CCOO, y secundada por algunos partidos políticos PSOE, Podemos, fuera la denominada “brecha salarial” entre mujeres y hombres, el empleo femenino o la violencia de género.
 
Precisamente ahora, que se han recuperado los empleos que se perdieron durante la crisis económica. Con el último Gobierno del PSOE, España aportaba 7 de cada 10 nuevas paradas de Europa (67%). El legado del Gobierno anterior fueron 1.382.000 mujeres que perdieron su puesto de trabajo.
 
Precisamente ahora, que España lidera la creación de empleo femenino de la zona euro. Casi el 30% de las mujeres que han abandonado el paro en Europa en los últimos 12 meses lo ha hecho en España.
 
Precisamente ahora, con un Gobierno del Partido Popular que ha logrado situar la brecha salarial por debajo de la media europea. La brecha salarial de género está medio punto por debajo de Francia, 6 puntos por debajo de Reino Unido y más de 7 puntos por debajo de Alemania.
 
Precisamente ahora, que gobernando el Partido Popular se ha conseguido consensuar un Pacto de Estado por todos los Grupos Políticos contra la Violencia de Género.
 
Por todo ello, no puedo entender, que hace unos años cuando gobernaba el Partido Socialista y celebramos el 8 de Marzo, jamás se convocara una huelga general, cuando peor estábamos las mujeres laboralmente, cuando la brecha salarial de España era la mayor de Europa, y no teníamos el consenso absoluto de todos los partidos políticos para luchar contra la lacra social que es la Violencia de Género.
 
No creo en las casualidades, en poco más de un año se celebrarán elecciones y es un buen momento para ir calentando la calle, algo en lo que algunos partidos de izquierdas son expertos. Lamentablemente este 8 de Marzo buscó plantar la semilla del enfrentamiento, y lo encontró, aunque fuera de manera puntual. Pudimos ver muestras de ello increpando a mujeres por sus ideas políticas, piquetes en la Universidad o en los comercios que insultaban por el simple hecho de no hacer huelga, pintadas, cárteles y gritos que desde luego no pedían igualdad ni respeto.
 
Por todo esto, muchas mujeres decidimos no secundar la huelga, tampoco fuimos a la manifestación, una opción tan respetable como las que sí apoyaron la huelga y acudieron a la manifestación de manera pacífica. Muchas estoy segura sin conocer los fines que se ocultaban tras estas convocatorias.
 
Si en esto se ha convertido el 8 de marzo que no me busquen allí, prefiero continuar trabajando día tras día para alcanzar la igualdad real entre hombres y mujeres, desde mi responsabilidad política, para continuar recorriendo el camino que otras mujeres comenzaron hace muchos años y que con sus logros han conseguido que tengamos una sociedad democrática más justa, ese camino es el que nos debe guiar, sin salirnos de él, sin enfrentamientos, sin manipulaciones políticas, contando con todos, mujeres y hombres, para así conseguir la plena igualdad en nuestra sociedad.
 

Nadia Álvarez, es diputada del PP en la Asamblea de Madrid.


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