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Pelirroja, cerca de un metro de altura y con más de 40.000 años. Estas son las características del primer menor neandertal cuyos restos fueron hallados en Madrid. Un niño o niña parte del asentamiento en la región de una comunidad neandertal, la especie inmediatamente anterior al Homo Sapiens, es decir, la nuestra.

En Pinilla del Valle, a 90 kilómetros de Madrid, se encontraron los restos del que es, hasta el momento, el primer niño neandertal de la Comunidad de Madrid. En 2011, los investigadores que trabajaban en las excavaciones de los yacimientos del Calvero de la Higuera, en el municipio madrileño, encontraron cuatro dientes de leche. Sin saber su género a ciencia cierta, la llamaron la Niña de Lozoya, en honor al Valle del Lozoya, que fue suelo de este asentamiento neandertal.

Las características de la Niña de Lozoya han sido desde entonces objeto de investigación en el yacimiento. Se calcula que nació hace 40.000 años en la Sierra de Madrid y tenía en torno a dos años y medio o tres. Medía menos de un metro y era, probablemente, mujer y pelirroja.

La forma en que se encontraron los restos de la pequeña apunta a que los neandertales que vivían en la Sierra madrileña practicaban rituales funerarios. Los dientes de la niña se encontraban dentro de una sepultura que pudieron haber preparado para ella. Se trata de una capa de piedras circulares sobre los restos, posiblemente para evitar que su cuerpo fuera devorado por los animales.

Los investigadores también han apuntado las posibles causas de su muerte. Entre ellas recogieron la enorme mortalidad de los menores tras el destete, la etapa en la que se cree que la niña vivió. Esta etapa corresponde con el abandono de la leche materna, por lo que se calcula que no superaba los tres años. Además, su madre podría haberse quedado embarazada de nuevo, lo que pondría en peligro la vida del hijo anterior.

El motivo que llevó a la Niña de Lozoya y al resto de neandertales a asentarse en el Valle fue la abundancia de animales de la zona. Según Juan Luis Arsuaga, codirector del yacimiento, los neandertales se habrían sentido atraídos por el Valle del Lozoya como un imán. En las excavaciones se han encontrado restos de animales como uros, leones, rinocerontes y osos pardos. Un ecosistema inigualable en cuanto a fauna y flora para las especies nómadas de la Prehistoria.

Sus restos fueron hallados en la Cueva Des-Cubierta, la última en descubrirse desde que se excavaron los primeros yacimientos en 1979. Desde 2009 se comenzó a investigar esta nueva cueva en la que se encontraron también herramientas fabricadas con distintas piedras. Principalmente, el material utilizado era el cuarzo, que abunda en la zona.

Los yacimientos del Calvero de la Higuera abrieron al público en 2015 y se pueden realizar visitas guiadas con reserva previa para conocer algunos de los descubrimientos arqueológicos más importantes de España e incluso de Europa. La Niña de Lozoya no es el único descubrimiento de interés, hay cuevas con multitud de restos de animales que permiten acercarse más a la Sierra de Madrid de la Prehistoria.


2 Comentarios

  1. […] que el hallazgo del que dió cuenta la prensa ya hace bastante tiempo y que en este caso traemos de Madrid es Noticia, es el de una niña Neandertal, en la zona de la Sierra Norte de Madrid a la que nos referíamos en […]

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