El cuerpo de un indigente, más de ocho días en el mortuorio de La Paz a la espera de sepultura

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El cadáver de un hombre sin techo lleva ya ocho días en el mortuorio del hospital La Paz, donde falleció, a la espera de recibir sepultura, ha denunciado la ONG Bokatas, que critica a la Empresa Municipal de Servicios Funerarios por «no querer hacerse cargo» del entierro y pide «humanidad con las personas sin hogar».

Según han confirmado a Efe fuentes de La Paz, el hombre falleció el pasado 30 de octubre y el hospital, conociendo el caso, ha puesto en marcha a través de las trabajadores sociales los mecanismos para solicitar a la Empresa Municipal que le dé sepultura.

Fuentes de la funeraria municipal han indicado a Efe que «se ha cumplido el protocolo» y que se hará cargo del fallecido sin ningún coste, «pero para ello se necesita una autorización expresa de un familiar», algo que, según recalcan, «no se ha producido».

Desde la asociación Bokatas detallan que el indigente, que llegó a España hace unos diez años y tenía NIE, «llevaba dos años viviendo en una pensión del Samur Social», por lo que estaba integrado en la red municipal para personas sin hogar, ha dicho a Efe su presidenta, Esperanza Vera.

En un comunicado, la ONG asegura que «la Empresa Municipal de Servicios Funerarios no quiere hacerse cargo» de darle una sepultura digna.

Hace menos de un mes, Manuel (nombre ficticio) ingresó en La Paz con un problema de hígado terminal. «Hoy hace exactamente ocho días que falleció y su cuerpo sigue en una nevera del hospital porque nadie se hace cargo de la situación. ¿Es esto una muerte digna?», se pregunta Vera.

Los voluntarios de la asociación, que hacen rutas por la ciudad repartiendo bocadillos a los indigentes, le contactaron en 2011 cuando se quedó en la calle tras «pérdida de empleo y ruptura familiar».

Ya en 2013 fue ingresado tras sufrir una tuberculosis y al ser dado de alta entró en un centro de la red municipal de personas sin hogar. A mediados de octubre pasado fue acompañado por el Samur Social a La Paz donde quedó ingresado, afirma la ONG.

Los voluntarios de Bokatas que lo visitaban cada día fueron informados de que su hígado había dejado de funcionar, causándole la muerte el pasado día 30.

Según la asociación, «el Samur Social y Trabajo Social de La Paz preparan toda la documentación para proceder al entierro por parte de la Empresa Municipal de Servicios Funerarios (EMSF) al día siguiente».

Sin embargo, el día 31 la EMSF «llega al hospital y dice que no se lleva el cuerpo porque falta un certificado de los familiares». En los días sucesivos, Bokatas se moviliza ante el Samur Social, donde aseguran que «están todos los papeles presentados y que es la primera vez que se encuentran con esta situación».

Mientras, desde Trabajo Social de La Paz «remiten un certificado corroborando que Manuel no tenía contacto con sus hermanos desde hace más de ocho años», pero la EMSF reitera que «ellos no se hacen cargo si hay familiares», aunque se desconozca su paradero, continúa la asociación.

«Mientras tanto, el cuerpo de Manuel sigue la nevera de La Paz. La Asociación Bokatas reclama humanidad con las personas sin hogar», concluye.