Llenemos Madrid de luces de Navidad

Luces Navidad Madrid
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Esta semana, concretamente el día 22, millones de bombillas volverán a iluminar las calles de Madrid con motivo de la inminente llegada de Navidad. Aunque, ¿quién establece cuánto dura esta época de fiesta, comidas pantagruélicas y buenos deseos? Porque los décimos de lotería para el sorteo especial de Navidad llevan a la venta desde el mes de agosto…

En España al menos, está comúnmente establecido que la Navidad como tal comienza el día de Nochebuena y finaliza el 6 de enero con la llegada de los Reyes Magos. Pero es obvio que ninguna localidad de nuestro país, y mucho menos la capital, cumple con esos plazos. Desde hace unas cuantas semanas vemos cómo las tiendas se llenan de adornos, los supermercados amplían sus estanterías con turrones y polvorones y, ahora, toda la ciudad se viste de luces. Un mes antes del día 24 de diciembre.

A nadie se le escapa que todas estas acciones van encaminadas al fomento del consumismo y de las compras compulsivas. A que salgamos a darnos una vuelta de noche para ver cómo resplandecen todos los rincones y de paso, ya que estamos por ahí, aprovechemos para tomarnos algo además de, por qué no, darnos un capricho.

Hay muchos que ponen el grito en el cielo cuando ven todas estas decoraciones en pleno noviembre, alegando que es un gasto público innecesario y que el dinero que cuesta todo esto podría emplearse en otras cosas. No se les puede reprochar su opinión, pero seguramente no tengan en consideración lo necesario que es hoy en día que la gente salga a beber una cerveza y que se compre ese suéter al que había echado el ojo hace tiempo, pero no se había atrevido por eso de controlar el gasto. Porque de otra manera es imposible revitalizar el comercio. Cuando es muy necesario.

Igualmente, es muy probable que no hayan reparado en el hecho de que año sí, año también, Madrid es la ciudad más visitada de España en el puente de diciembre. No sólo se debe a que todo el país disfrute de unos días libres, sino a lo atractivo que resulta ver la Puerta del Sol, la Puerta de Alcalá o el Paseo del Prado con reflejos de miles de colores. Este año, además, se une un espectáculo único en el Real Jardín Botánico que nadie debe perderse.

Hemos convertido una celebración religiosa en una exaltación del capitalismo, es verdad. Pero durante unas semanas, a pesar del frío, la lluvia y los miles de quebraderos de cabeza con los que tenemos que lidiar a diario, vivimos con ilusión. Ilusión por imaginarnos que igual esta vez sí los Niños de San Ildefonso dirán nuestro número, de saber qué nos va a dejar Papá Noel o por reencontrarnos con todos esos familiares a los que hace tanto que no vemos. Y por ver Madrid lleno de luces.