El Ayuntamiento de Madrid, gobernado por PP y Cs, quiere dejar atrás el modelo de macroalbergues para las personas sin hogar y optar por pisos y viviendas compartidas, con un primer plan de choque de 340 plazas y dos centros de día en 2020, los cimientos para dar la vuelta a un sistema «asistencial».

Este es uno de los ejes prioritarios para el delegado de Familias, Igualdad y Bienestar Social de la capital, Pepe Aniorte, que en una entrevista con la Agencia Efe repasa sus retos en el Consistorio, donde llegó tras una vida profesional centrada en el sinhogarismo desde el ámbito de las ONG.



En Madrid hay más de 2.700 personas sin hogar y al menos 650 duermen cada día al raso según el último recuento, de abril de 2019, una realidad que sigue agravándose por la llegada de solicitantes de asilo que no encuentran plaza de acogida.

Por eso, el Ayuntamiento aprobará en noviembre una nueva estrategia contra el sinhogarismo, aunque antes, en este 2020, pondrá en marcha un plan de choque: 75 pisos ‘housing first’, donde las personas sin hogar habitan una vivienda de forma individual y otros 75 ‘housing led’, con pisos compartidos. 340 plazas en total.

Además, abrirá dos centros de día, con talleres laborales y de activación. Actualmente no existen y «son un espacio fundamental para trabajar y acompañar a las personas a recuperar de nuevo su propia vida», recalca Aniorte.

Un programa importado de Londres, ‘No second night’, completa este primer paquete de medidas con 50 plazas para que ninguna mujer pase dos noches seguidas a la intemperie.

Para Aniorte, el actual sistema de «macroalbergues» tiene el «riesgo» de «institucionalizar a las personas» y «hacerlas más dependientes de la institución», mientras que recursos más pequeños «facilitan la intervención social, el acompañamiento» y la integración en la comunidad.

«Esas 340 plazas son pisos por todo Madrid, dentro del entorno comunitario, donde también se trabaja esa parte comunitaria de que la persona se sienta de nuevo capaz de integrarse como un ciudadano más», explica.

Para Aniorte atajar este problema es una prioridad además de política emocional, pues considera que ha llegado a concejal porque hace 20 años comenzó a salir «noche tras noche a compartir un café» con las personas sintecho.

CONSENSO Y NO CONFRONTACIÓN EN IGUALDAD

Preguntado sobre la postura de Vox al negar la violencia machista, el delegado defiende que este partido no es socio de Cs, que gobierna con el PP, y que no condicionará su política de igualdad.

Además, Aniorte quiere acabar con la «confrontación» para encontrar políticas concretas que unan a todos los partidos y cita como ejemplo las 21 medidas contra la violencia machista donde, destaca, consiguieron «la abstención de Vox».

SERVICIOS SOCIALES MÁS CERCANOS Y RÁPIDOS

Aniorte quiere dar la vuelta al modelo de servicios sociales, que data de 1989, porque su «burocracia» es «enorme». A la lista de espera para ser atendido, de 29 días, se une un retraso de hasta cuatro o cinco meses en la concesión de ayudas de emergencia, como las de alimentación.

«No podemos tardar cuatro meses en esa ayuda de emergencia», señala el edil, que quiere que la administración sea más cercana y rápida y que los servicios sociales dejen de ser una «máquina expendedora de prestaciones» para convertirse en un «espacio para trabajar con las personas», con Navarra o Valencia como referencia.

Además, introducirá procedimientos para medir el resultado de las políticas y acometerá un nuevo diagnóstico social.

VOLUNTARIOS Y CENTROS DE MAYORES CONTRA LA SOLEDAD NO DESEADA

Las personas mayores son ya 650.000 en Madrid y hasta un cuarto de ellas viven y se sienten solas, por lo que Aniorte quiere convertir a los recursos municipales, como la ayuda a domicilio o la teleasistencia en radares de detección.

Para las soluciones mira a los centros de mayores, que llegan al 65 % de la tercera edad, y a los 15.000 voluntarios de la capital, con un programa de acompañamiento «al médico, a una gestión o una actividad de ocio», donde «esa persona mayor no se siente capaz o no tiene en su entorno alguien que le pueda acompañar». Además, firmará un convenio con Grandes Vecinos para construir nuevas redes de apoyo vecinal.

Aniorte anuncia además un nuevo plan de convivencia intercultural para 2021, donde quiere poner el acento en la inclusión de hijos y nietos de migrantes, para «que se sientan ciudadanos de pleno derecho y no solo lo sean». 




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