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Reabrir por fases el Rastro a partir del 12 de julio, ampliando progresivamente las zonas y con puestos alternos, son algunos de los aspectos de la propuesta presentados este miércoles por el concejal de la Junta Municipal de Centro, José Fernández, a representantes de asociaciones de comerciantes y vendedores del popular mercadillo madrileño.

El Rastro permanece cerrado desde hace tres meses por la crisis del coronavirus, lo que no había ocurrido nunca en sus 255 años de historia.

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Fernández se ha comprometido a mandar por escrito todas las propuestas a las asociaciones del mercadillo, y éstas a analizarlas con sus asociados antes de dar una respuesta al edil.

Según la propuesta, el primer domingo abrirían 120 puestos en la zona de Cascorrro-Ribera de Curtidores; en el segundo, se sumaría la plaza del Camplillo; en el tercer domingo Vara de Rey y en el cuarto, las calles aledañas, manteniendo las condiciones de seguridad y aforo establecidas.

En declaraciones a Efe, la portavoz de la Asociación el Rastro Punto Es, Mayka Torralbo, que representa al 60 % de los vendedores ambulantes, ha criticado que Fernández «no haya contado con las asociaciones». 

Torralbo ha dicho que los vendedores siguen a la espera de la respuesta de la Junta de Centro a su «reiterada petición por escrito de un plano a escala del Rastro» y un censo de los puestos ocupados y vacantes con sus dimensiones (1, 2 o 3 metros).

«Considero tramposo que no nos den las herramientas que necesitamos y que como no hemos presentado una propuesta harán lo que ellos consideren, cuando no es verdad, la presentamos», sostiene Torralbo, quien considera que lo que pretende el concejal es una «reforma absoluta» del Rastro, «sin respetar su esencia». 

Esos documentos, que a fecha de hoy no han recibido, son imprescindibles «para poder acometer la tarea de organizar los puestos de venta de forma que un domingo instalen el 50% de los puestos y al otro domingo el otro 50%».

El Rastro, por tanto, tampoco abrirá los próximos domingos pese a que Madrid y todo el país han estrenado la denominada ‘nueva normalidad’.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, anunció que el Rastro abriría en la fase 3, un escenario que la región al final no solicitó porque con la llegada de la nueva normalidad perdió sentido, dado que son las comunidades autónomas las que deben definir las limitaciones para evitar contagios.

El reto es abrir con un 50 % de los puestos, el porcentaje fijado para que se cumpla la distancia de seguridad y evitar contagios, lo que deja necesariamente a la mitad de los comerciantes fuera del mercadillo, por lo que se plantea una fórmula de alternancia.

Además, se estudia desde Madrid Salud y Policía Municipal cómo controlar el aforo dado que «el Rastro comprende numerosas vías, tanto perpendiculares como paralelas a las calles Ribera de Curtidores y Embajadores en un entorno urbano, lo que dificulta aún más el control del público, ya que hay que tener en cuenta la presencia de los vecinos».

Manolo González, presidente de la Asociación de Comerciantes Nuevo Rastro Madrid, que agrupa a los negocios con establecimiento fijo, ya abiertos, ha dicho a Efe que «prefiere una propuesta sobre la mesa» y como vía de trabajo «vale para que podamos enriquecerla con las aportaciones de vendedores» .

Tras rechazar que los comerciantes están en contra de los vendedores ambulantes «como dicen algunos», González ha apostado por «aunar esfuerzos» para abrir el Rastro «en esta situación tan extraordinaria».

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