Ningún motero que se precie sale de ruta sin esos preparativos que se centran en la seguridad, preparativos que son el inicio de la perfecta comunión con tu montura. Sacas el casco, limpias la pantalla y revisas los enganches, nivel de aceite y líquido refrigerante, estado y dibujo de las gomas, presión del neumático … todas y cada una de estas tareas forman parte de nuestro ritual.

La seguridad total en moto 1

De igual forma no conozco ningún motero, de los de verdad, que no compruebe el estado de su cazadora y las protecciones de esta, que no revise los guantes o que no compruebe que su calzado es el adecuado o que su pantalón soportará la abrasión del asfalto. No lo conozco porque los moteros tenemos claro que las principales acciones de seguridad sobre nuestra “pasión” depende, exclusivamente, de nosotros, de nuestra actitud ante ese equipamiento, ante el estado de nuestro vehículo y de nuestra forma de conducir.



Pero también conocemos los riesgos añadidos de nuestra afición que solemos resumir en una expresión popular del sector de las dos ruedas y que dice: “Hay dos tipos de moteros: los que se han caído y los que se van a caer”.

Esta afirmación no es gratuita; puedes llevar todo en perfecto estado, pero hay muchos aspectos que no dependen de ti. Las maniobras de otros vehículos, la climatología, la señalización, los elementos de seguridad pasiva, el estado de conservación de la vía, el tipo de capa de rodadura (asfaltado) o una piedra, animal o mercancía en la vía puede hacer que termines arrastrando tu cuerpo por el asfalta o, no lo olvidemos, fuera del asfalto y la carretera.

Evidentemente nadie puede controlar que un animal se cruce en tu camino, pero hay otros muchos problemas potenciales que sí podemos controlar. No nosotros como moteros, pero sí nuestras administraciones públicas responsables de nuestras infraestructuras.

Cuando cualquiera de nosotros se aproxima a una curva reducimos una marcha y empezamos a tocar la maneta derecha para frenar. En ese momento el peso de nuestra moto, el nuestro y la fuerza derivada de la deceleración se apoyan solo sobre la rueda delantera; es en ese momento cuando más necesitas el “agarre” de tu goma, y todos los moteros hemos sentido en más de una ocasión esa horrible sensación que te recorre el cuerpo cuando en medio de la frenada ves resto de arena, barro o meras hojas de árboles.

En ese momento sabes que algo puede fallar, sabes que la rueda delantera puede deslizar y que eso te llevará al suelo. Tres variables son las que van a determinar los siguientes milisegundos: la primera es tu pericia en la conducción, pero con una salvedad: no siempre esa pericia te sacará de esta situación. La segunda es la combinación del tipo de “asfalto” y su estado, más el estado y conservación de tu goma, pero, aun estando todo óptimo nadie, ni los mejores profesionales, pueden garantizar que se caerán.

Y aquí es donde llega el penúltimo factor, que son los obstáculos. Os aseguro que chocar con tu cuerpo a 50 km/h con algo fijo te deja huella, en el mejor de los casos, y te amputa o mata en la mayoría de ellos.

Es por eso por lo que los moteros nos fijamos tanto en la ubicación de la señalización vertical, de las farolas y, por supuesto, de nuestros temidos “quitamiedos”.

Garantizo que en la Comunidad de Madrid somos unos privilegiados en cuanto al estado de asfalto, conservación y limpieza de la vía. Los baches, grietas selladas con productos bituminosos, trozos de asfalto sueltos, tierra y barro son el factor común a todas las carreteras una vez salimos de Madrid.

Pero lo más llamativo, en mi opinión, son los quitamiedos. Cuando sales de Madrid, si quieres ver más de un SPM (Sistema de Protección a Motoristas) bajo los quitamiedos tendrás que recorrer muchos kilómetros y eso, a los moteros, gracia no nos hace.

No son palabras. Solo en el último año la Consejería de Transportes e Infraestructuras de Madrid ha reasfaltado 700 km de carretera, 2.314 km de señalización horizontal (pintura) y casi 10.000 de SPM´s. Esto es lo que podemos ver y, sobre todo, disfrutar cuando nos moveos por las carretas madrileñas, por las más seguras de España. No os pido que se me crea, pido se compruebe.

Ráfagas y, por favor, hagamos todos nuestras carreteras más seguras para las motos. Espero vuestras noticias.




Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here