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Casi siempre relacionamos el calor con los efectos producidos por el sol en la piel, ya  que aumenta el riesgo de cáncer. Pero el calor y el sol en exceso pueden ser nocivos también para el sistema circulatorio y el corazón.

Cuando la temperatura sube el organismo tiene un mecanismo de regulación de la temperatura parecido a un aire acondicionado. El corazón empieza a bombear más sangre a la piel y esta se ventila por el efecto del sudor,  lo que crea un sobreesfuerzo al corazón, que debe trabajar aproximadamente tres veces más. Si esto persiste o la persona tiene el corazón débil se produce la insuficiencia cardiaca con signos de fatiga. Además, el riñón al recibir menos sangre hace que sus arterias se contraigan y el riñón sea insuficiente para depurar la sangre, perdiendo sales y líquidos produciéndose la deshidratación.

Esto ocurre en el golpe de calor que debemos de tratarlo rápidamente. Si el paciente tiene temperatura elevada cercana a los cuarenta grados, esta disneico (tiene ahogo) y mareado y deja de sudar debemos acudir rápidamente al hospital, pero lo primero es enfriarlo con duchas, baños o paños fríos e hidratarlo, darle de beber liquido si lo tolera y si no sueros para que empiece a funcionar el riñón y suba la tensión. Por supuesto, poner al paciente en un lugar fresco, con aire acondicionado si es posible.

Aparte del golpe de calor, a veces con el aumento de temperatura se puede producir angina hemodinámica por el aumento del trabajo del corazón.

Los pacientes más sensibles al golpe de calor son las personas mayores de 70 años y los niños, pues no tienen los sistemas de termorregulación activos como el resto de la población.

Otro de los problemas del calor es el enlentecimiento por  vaso dilatación de la circulación periférica produciendo edemas (retención de líquidos) en los miembros inferiores.

Para combatir esto no debemos de permanecer largo tiempo de pie quieto ni demasiado tiempo sentado. Es aconsejable hacer ejercicio moderado y procurar tener las piernas en alto. Y si se permanece largo tiempo de pie puede aparecer hipotensión mareos y perdidas de conocimiento (síncope) por falta de riego cerebral.

Pero no todo es malo, el calor es bueno para los hipertensos siendo más fácil controlar la tensión arterial con el calor que cuando hace frío, pues el frio estrecha las arterias y sube la tensión arterial.

Los pacientes hipertensos que toman diuréticos tendrán cuidado con el calor pues es más fácil deshidratarse.

El Dr. Antonio Álvarez-Vieitez es Jefe de la Unidad de Cardiología Clínica del Hospital Nuestra Señora del Rosario.


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